De camello a oficio

De camello a oficio
Un perro agotado es un perro juicioso, pero ¿el caminador está certificado?

Que las mascotas hagan ejercicio es básico, pero no todos los amos pueden o quieren responsabilizarse por las tres horas semanales requeridas. No asombra entonces que el oficio de llevar a caminar perros esté en aumento, con personas cobrando entre cinco y diez mil pesos la hora.
Pero no cualquiera puede darle “una vueltica al perro”. Alberto Díez, etólogo del CES y adiestrador canino, es evaluador del Sena. Evalúa a los aspirantes a cumplir la nueva norma de competencia laboral para caminadores de perros: una certificación que indique que saben desempeñar el oficio, por medio de un examen escrito sobre etología (comportamiento de animales) primeros auxilios y qué hacer en casos de fuga o pelea. En la práctica, Díez califica su desempeño: si lleva correas y collares adecuados (correas de 1.80 mts. de largo máximo y collares helty y gentle leader, en lugar de los de ahogo) manejo de una bitácora en la que documente cómo encontró, cómo dejó al perro y detalles de su salud y ánimo. Debe llevar bolsas de plástico, botiquín, agua, un celular, conocer la zona, tener plan de trabajo y un contrato. No debe pasear todas las razas juntas, ni más de cuatro perros en cada mano (principalmente por la dificultad al recoger materia fecal y al enfrentar peligros). También debe conocer la ley 746 de 2002 y el Manual de Convivencia de Policía que lo rige.
La última convocatoria de 20 personas para esta certificación, la cual tiene vigencia durante cinco años pero puede ser revocada en cualquier momento, se hizo hace más de dos meses y a ella se presentaron solo cinco caminadores. La certificación también es para auxiliares de veterinaria, cuidadores de mascotas en guarderías o criaderos, y peluqueros caninos y felinos.