De 7 a 7, y los sábados hasta las 3

Por estos días otro efecto sensible del impuesto a la construcción en El Poblado, adicional al debate sobre la suerte del valor de las propiedades, tiene varios nombres: volquetas, retroexcavadoras, mezcladoras, explosiones, todas a las carreras para tener terminadas las fundaciones de los proyectos al 15 diciembre y de esa manera evitarse el cobro del gravamen creado por la Alcaldía. Y entonces, casi barrio por barrio, aparecen los vecinos incómodos con tanto ruido y movimiento.

La norma que regula la operación de equipos de construcción en áreas residenciales precisa que funcionarán en semana de 7 a.m. a 7 p.m. y los sábados hasta las 3 p.m., mientras el uso de explosivos debe detenerse a las 5:30 p.m.

El constructor, sin embargo, tiene la posibilidad legal de solicitar a la inspección de policía la ampliación de esos horarios. La obra negra como que no siempre es cosa de fecha en el calendario, entonces en situación de apremio el término de las 7 o de las 3 podría ser modificado. El derecho de los vecinos por su parte indica que cuando el Inspector reciba al menos dos quejas de personas distintas, suspenderá la extensión.

Las autoridades señalan que no pueden prohibir lo que la Ley tiene permitido, y agregan que la resolución de los problemas de convivencia ahora visibles no en pocos barrios en estos momentos de afanes la podrían alcanzar los mismos vecinos y el constructor, con un Inspector como árbitro, mediante una conciliación de intereses, por medio de un arreglo civilizado entre ciudadanos.