Contraexpediciones, más allá de los mapas

La exposición del Museo de Antioquia
Contraexpediciones, más allá de los mapas
Un espacio para que continúe el encuentro ciudadano y la inquietud por temas urbanos y rurales


Juan Esteban Sandoval

Cartografías al acecho, foto cortesía

En respuesta a las expediciones realizadas en Colombia en el siglo 19, el Museo de Antioquia invitó a artistas locales e internacionales a hacer una serie de contraexpediciones que permitieran acercarse a los territorios y contarlos desde la mirada de sus habitantes. La exposición Contraexpediciones, más allá de los mapas, es el resultado de los proyectos realizados con diferentes comunidades. Desde el arte reflexionan sobre medio ambiente, biodiversidad, saberes ancestrales, agricultura, memoria comunitaria, poblaciones indígenas y rurales y problemas sociales que afectan los territorios, como el conflicto armado, la minería ilegal, los desplazamientos rurales e intraurbanos o los planes de desarrollo urbano.


Cartografías al acecho, foto cortesía

La muestra incluye 21 experiencias de artistas que trabajaron en el río, el Centro y sectores de Medellín como El Poblado, y también en Puerto Berrío, Apartadó, Caucasia, Ciudad Bolívar, Yolombó, Río Claro, Santa Fe de Antioquia, San Vicente, Belmira, El Peñol, Bello y Honda (Tolima). Igualmente exhibe obras de la colección del Museo desde finales del siglo 19 que evidencian la representación colonial y eurocéntrica del territorio a través del paisaje, así como trabajos de artistas que en los años 80 y 90 dieron una mirada crítica a esa representación.


Intermundos, foto cortesía

Contraexpediciones es la tercera y última exposición de la Plataforma Antioquias –que surgió en 2013 con motivo del Bicentenario de la Independencia del departamento–, y presenta de otra forma las transformaciones que viven los territorios, tanto urbanos como rurales, a la vez que propicia el encuentro ciudadano. “Este diálogo es pertinente porque cuando se piensa en problemas urbanos, también deben pensarse los problemas rurales”, expresa la curadora Carolina Chacón. “Quisimos traer esos otros territorios que no son tan ajenos y visualizarlos. Es una invitación para que esa interdependencia entre lo rural y urbano se incluya en las agendas de discusión porque no podemos vivir solo de cemento”.

Plan 20-30, pasado, presente y futuro de El Poblado

Antes del colapso del edificio Space en El Poblado, donde murieron 12 personas, la mayoría obreros, el artista Juan Esteban Sandoval se preocupó por la construcción y el rol que en esta tienen los obreros, lo cual evidenció en la exposición ¿Quién construye la ciudad? (Colombo Americano, 2012). “Quise mostrar de una manera metafórica cómo el peso de ese desarrollo urbano está apoyado en la fuerza de los obreros y una mano de obra por la que se paga un salario mínimo, y lo paradójico que resulta que en su mayoría ninguna de esas personas pueda acceder a una vivienda en una de esas grandes construcciones que luego son vendidas por muchos millones de pesos”, dice. Tras la tragedia pudo ratificar desde un punto de vista artístico ese peso del obrero del que hablaba.


Cartografías al acecho

Desde los años 90, cuando Juan Esteban estudiaba Artes Plásticas en la Universidad Nacional, caminaba la ciudad para entenderla y explorar lo urbano desde el arte. Desde 1997 vive en Italia y los proyectos que desarrolla siempre dan cuenta de cómo el ser humano habita la ciudad. Vivir en otro país le permite ver con otros ojos lo que va sucediendo en Medellín, donde el desarrollo de El Poblado lo ha impresionado en los últimos 15 años. Plan 20-30 es su propuesta expositiva para Contraexpediciones y en ella da una mirada al pasado, presente y futuro de este barrio. Tomó el nombre de un programa creado por la anterior Alcaldía de Medellín para regir el desarrollo urbano de la ciudad hasta el 2030, y le da significaciones coloquiales. “Hay personas que están construyendo la ciudad –como los constructores o los gobernantes–, mientras que el habitante no dice y no decide quién la construye, sino que la vive”, comenta Juan Esteban. Los habitantes participan en su propuesta: el pasado lo recrea con fotografías de familias de los años 70, 80 y 90, en donde visualiza cómo las personas construían y vivián El Poblado; el presente lo exalta en forma de esculturas con módulos prefabricados de cemento, que representan torres de construcción y están sostenidas por cascos de obrero; y la indagación sobre el futuro la hizo con niños del Colegio Fontán. Por medio de cuentos que escribieron, ellos le revelaron al artista cómo se imaginaban a Medellín en el 2030. En la muestra hay apartes de esos cuentos y un audio que los narra. “Para los niños el centro comercial es una parte fundamental de la ciudad. Hablan de cómo van a ser más grandes. Es increíble cómo la ciudad de un niño se ha transformado junto como se ha transformado la ciudad. Es evidente que el contacto con espacios urbanos se perdió”, cuenta el artista. Los niños también expresan preocupación por la naturaleza. Unos creen que los árboles desaparecerán y que la ciudad será invadida solo por carros, mientras otros tienen la esperanza de que sobrevivirán al lado de muchos más. “Ojalá pudiéramos tener en cuenta la visión de los niños para desarrollar nuestra ciudad”, agrega. Él, por su parte, que es sensible con el medio ambiente, piensa que para tener un futuro ideal se debe entender el ecosistema y el territorio en que vivimos.


Plan 20-30

Acerquémonos a la ciudad real

“Esta ciudad necesita hacerse preguntas complejas sobre lo que está sucediendo en ella: la violencia que continúa en los barrios, la persecución a la gente de la calle y la vigilancia y control sobre los territorios. Para nosotros, la forma de relacionarse en Medellín es muy hostil. Estamos viviendo un proceso acelerado de publicidad y comercialización para gente que no vive en ella, que no sabe lo que pasó aquí ni lo que está pasando, sino que busca obtener un usufructo de una inversión”, dice Jorge Agudelo, comunicador social e integrante del colectivo Antena Mutante que invitó a otros colectivos y artistas a unirse a un grupo al que denominan Intermundos para reflexionar sobre estos temas. Cartografías al acecho, es la propuesta con la que participan en Contraexpediciones alrededor de la “gentrificación” que se está viviendo en el Centro de la ciudad. “La gentrificación es un proceso de transformación de un centro urbano en el que se dan varias fases: primero se abandona un sitio, luego se criminaliza a las personas que están ahí, después se hace una especulación del suelo para construir nuevos proyectos inmobiliarios y por último se desplaza a la comunidad que no podrá permanecer en ese lugar porque adquiere mayor valor adquisitivo”, explica Jorge.


Plan 20-30

El grupo de colaboradores recorrió la comuna 10 -La Candelaria- e hizo mapas que representan fragmentos de la realidad y dan cuenta de esas barreras que se encuentran cuando se trata de circular por ella. A eso le llaman cartografiar. Instalaciones en cartel, fotografías del skate, intervenciones con stencil, audiovisuales que narran los recorridos con la música de Desadaptadoz y un mapa en gran formato de gentrificación urbana, son algunas de las representaciones que se encuentran en el Museo de Antioquia. “Nuestra propuesta es que nos acerquemos a la ciudad real, que haya libertad de información y circulación para que esta ciudad pueda vivirse y expresarse de otras formas diferentes a las impuestas”, enfatiza Jorge Agudelo. Le preguntamos cómo cree que puede acercarse el ciudadanano a esa ciudad real, así como ellos se acercan por medio del arte. “¡Ah!, qué baje al menos al Centro y vuelva y suba, que deje de tenerle miedo a todo el mundo, que se dé una vuelta, que camine, que se empiece a encontrar otra vez con la gente…”, responde contundente, antes de irse a recorrer una vez más a Medellín en bicicleta.