Con la cabeza puesta más allá de las estrellas

“Son amigos”

Sixto Paz sostiene que por no temer al ridículo fue elegido por los extraterrestres para lle-var su mensaje por el mundo. Uno de sus últimos contactos dice que lo tuvo el 10 de octu-bre de 2003: fue en República Dominicana con un ser de 2 metros y medio que lo invitó a pasar a su nave. “Quieren ayudarnos y también aprender de nosotros”, afirma.

“El peligro de la Tierra no viene de afuera”, dice Sixto Paz, un peruano que conoció el 7 de febrero de 1974 a un extraterrestre de nombre Oxal y que desde entonces cumple la misión que le encomendaron en otras estrellas, de despertar la conciencia en este mundo. Paz, historiador y arqueólogo, contó en su visita a Medellín que no solo ha visto las naves y a sus tripulantes: ha viajado con ellos a ciudades que no necesitan policías, ni abogados, ni políticos, que comen vegetariano y dominan el lenguaje de las matemáticas, y que prefieren las estructuras circulares porque las lineales generan rompimiento.

Paz no se libra de tener detractores. Dicen que “sus muy bien cobradas conferencias no son más que el engaño a un público muy bien predispuesto a ser engañado”, que las suyas “son oleadas de aseveraciones que riñen con la racionalidad”. Sin embargo, en lo que tiene que ver con su auditorio, lo ovacionan incluso antes de que comience a dar su mensaje, que se resume en que estos seres, más que arrasar con Washington y tomar preso a Bush para meterle aparatos en el cuerpo, querrían como buenos vecinos evitar la autodestrucción en este planeta.

En una línea parecida va Jorge Suárez, exSecretario de Gobierno de Capilla del Monte, Argentina, quien cuenta que dejó de ser el mismo cuando vio en el Cerro Uritorco la gigantesca huella dejada por “un objeto circular que bajó del cielo la noche del 8 de enero de 1986”.

Suárez busca informar al mundo al respecto de que “no estamos solos”, entonces aquí trajo documentales que cuentan por ejemplo que la nave tripulada que se dio un batacazo contra la Tierra en julio de 1947, la autopsia practicada a uno de los cadáveres y el secuestro de los sobrevivientes por parte del gobierno de Estados Unidos -el incidente Roswell- fueron acontecimientos reales, como lo son la fotografía hecha en Marte por el satélite Fobos II, antes de desaparecer, a una nave no identificada del tamaño de Bogotá, o las esferas luminosas que atajaron la explosión de los volcanes de Popocatépetl, en México.

Uno y otro además están seguros de que el tema molesta a los poderes políticos, económicos y religiosos. Dice Suárez, “encontramos la aguja, está probado por testimonios y por hallazgos tecnológicos, pero hay muchos interesados en echarle encima un gran pajar, en negar toda evidencia de los extraterrestres”.

Sesión de preguntas

Terminadas las exposiciones, en las que además se informa sobre manipulaciones genéticas, repasan el caso Johnatan Reed, quien “asesinó a palazos y luego congeló al ente que había pulverizado a su perro”, o muestran los nuevos “logros de esferas luminosas que dibujan los pastos del Reino Unido”, se abre la sesión de preguntas –con boletas a 25 mil pesos hay que dejar hablar a la gente-, y entonces las verdaderas sorpresas llegan.

Alguien levanta la mano, agradece al “Maestro” y luego suelta su consulta: “¿Cuándo tendrá lugar la regeneración de la especie humana en la ciudad intraterrena de Erks?”. Cada respuesta necesita de por lo menos 20 minutos, y luego surgen más planteamientos, como ¿por qué el gran parto de la humanidad cae el 22 de diciembre de 2012?, ¿por qué si son posibles los viajes en el tiempo, entendido este como una dimensión más, todo es un presente continuo?, “¿logrará el planeta Hercólubus al penetrar la órbita terrestre después de 13 mil años purificar el aura de la Tierra sin destruirla?, y cosas por el estilo.

La vida cotidiana del reloj despertador, el aguacero, el taco, el grito del jefe, el almuerzo a las carreras a las 3:15, el mercado y el clásico del domingo, es menuda para lo que estas gentes tienen en la cabeza como preocupaciones, aspiraciones y límites. Es un grano de arena en el universo.

Vivir en El Poblado informó sobre un proyecto para buscar señales de vida extraterrestre

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