Con el reciclaje también se construye

Con el reciclaje también se construye
Con los residuos y escombros de obras civiles se pueden construir viviendas. Una alternativa que se abre paso en Medellín


Casa construida con reciclaje. Foto cortesía Juan David Alzate

A Juan David Alzate, ingeniero ambiental de la Universidad de Medellín y especialista en construcción sostenible, le bastaron cinco mil 400 ladrillos reciclados, hechos con escombros y tierras removidas de la montaña, para construir su propia casa. Lo hizo en Guarne, en el Oriente cercano de Medellín, y, al contrario de lo que se podría pensar, la vivienda de 85 metros cuadrados, puede resistir un fuerte terremoto. La casa no solo fue construida siguiendo parámetros de sostenibilidad ambiental, sino bajo las exigencias establecidas por la legislación colombiana en sismorresistencia.
“El material utilizado se obtuvo de los movimientos de tierra y de las excavaciones realizadas para las fundaciones, sustituyendo en un 100 por ciento los ladrillos tradicionales. Los estudios previos arrojaron que la técnica del suelo-cemento, como material predominante para la construcción, era viable económica, sísmica y ambientalmente”, expresa Juan David Alzate.
El costo de una casa construida con material reciclado depende de muchas cosas, como del valor del metro cuadrado y el diseño arquitectónico. Pero, sí o sí, lo cierto es que es más barato que comprar una vivienda construida tradicionalmente. Casa Lili, como fue llamado el proyecto, costó el 40 por ciento de lo que hubiera valido en el área urbana, con la misma área de construcción, señala el ingeniero.
Eduardo Loaiza, gerente de Camacol Antioquia, expresa que “la construcción sostenible no es una moda, sino una necesidad. El sector ha identificado que se están desperdiciando insumos, pues muchos residuos terminan en escombreras. Apenas se comienza a avanzar en el tema y a incentivar la construcción sostenible. Hoy se tienen proyectos con la Cámara Colombiana de la Infraestructura para convertir a Medellín en piloto de las construcciones ecológicas”.

Proyectos de investigación
Alejandra Vidal tiene 25 años. Es experta en Investigación de Materiales, de la Universidad de Enim (Francia), y profesora de ingeniería civil y diseño, en Eafit. Junto a su grupo de estudiantes, en el laboratorio para el análisis de materiales de la universidad, produce insumos para la construcción a partir del reciclaje.
Con las cajas de tetrapack fabrican tejas y cubiertas para edificaciones; con el “Papelcreto”, un producto hecho con guías telefónicas, revistas y periódicos, al que se le agrega cemento, construyen bloques para levantar paredes o aplicarlo al techo; y con los escombros, que recogen de las mismas obras del campus universitario y luego reducen a micras, producen ladrillos de alta calidad, un 25 por ciento más baratos que los tradicionales.
“Por el momento es un ejercicio académico, donde analizamos e investigamos las propiedades de los materiales para la construcción. A partir de la trituración de escombros y residuos industriales, como neumáticos y cartuchos de impresoras, entre otros, se puede trabajar el urbanismo. La idea es tener un producto que se pueda comercializar”, dice la profesora Vidal.


“Lo doy porque quiero”
El ingeniero Juan David Alzate hizo su exposición “La construcción de una casa al alcance de tus manos”, en Lo doy porque quiero.


Juan David Alzate

Este evento programa mensualmente a diversos personajes para que den charlas culturales y académicas en El Poblado. Lo doy porque quiero se ha realizado en lugares como Bar Calle 9, Acción Impro y La Miscelánea, y surgió con el objetivo de compartir los distintos conocimientos, experiencias y aficiones con el público general.
“Para lograr esto, las sesiones se realizan en un espacio amigable, donde expositor y público están al mismo nivel pero con el respeto y la responsabilidad pertinente. Los expositores tienen el conocimiento y la preparación suficiente para compartir sobre los temas que deseen y el público asiste porque quiere escuchar y aportar”, describen los organizadores.
En abril se hicieron las exposiciones Un espía de Colombia en la corte de Fernando VII, del historiador Daniel Gutierrez; Redescubriendo el Valle de Aburrá a través de su fauna silvestre, por el zootecnista Iván Loaiza; y La filosofía de Rusell como análisis conceptual, por el matemático y filósofo Jairo Ibarbo, entre otras charlas académicas. En mayo continuará el ciclo de conferencias.
Las personas que quieran compartir su conocimiento y experiencia en Lo doy porque quiero, pueden escribir al correo lodoyporquequiero@gmail.com