Campeón mundial de chalanería

Campeón mundial de chalanería
Un joven estudiante del colegio Montessori se trajo el oro de Estados Unidos

Andrés Rojo Botero, un joven de 17 años estudiante de grado once del colegio Montessori, regresó al país luciendo en su cuello la medalla de oro de la novena versión del Mundial de Amazonas y Jinetes, campeonato de chalanería, disputado recientemente en Miami, Estados Unidos.
“Es un triunfo demasiado gratificante porque desde que empecé a competir esto era a lo máximo que quería llegar, a ser campeón mundial. Tenía toda la convicción de ser el ganador, pero al llegar, como uno no compite con el caballo propio sino que la organización asigna uno para el torneo, no tuve mucha suerte con la yegua porque antes de la competencia se enfermó. Sin embargo, luego me tocó un buen caballo y pude hacer una buena presentación”, cuenta el jinete campeón de la categoría juvenil, de 15 a 17 años, quien montó al ejemplar “Prodigio del Limón”.
En pocas palabras la chalanería o equitación criolla es el arte de montar a caballo. Para esta práctica deportiva, que comienza a ser popular en nuestro país, se requiere sincronía, coordinación, técnica, compenetración y, sobre todo, la afinidad entre el caballo y el jinete. Esta disciplina es practicada por amazonas (niñas y jóvenes) y jinetes (niños y jóvenes) desde los dos hasta los 24 años de edad.
Para llegar al campeonato mundial, el jinete colombiano primero tuvo que sortear las válidas locales y el campeonato nacional, donde obtuvo el título que le dio el paso al certamen internacional. Allí compitió contra 28 chalanes de ochos países, entre los que se encontraban potencias mundiales como Puerto Rico, Estados Unidos y República Dominicana. De la delegación colombiana de amazonas y jinetes, que participó con 70 deportistas, Andrés logro la única medalla dorada del campeonato.
“Es una competencia muy difícil porque son demasiados detalles de los que hay que estar pendiente. Lo más importante es saber lucir el caballo de paso, tener una postura adecuada y hacerlo con elegancia”, afirma Andrés Rojo.
La pasión por los caballos comenzó para este chalán desde que era un niño. A los cinco años, bajo la influencia de su abuelo ganadero, hizo sus primera montadas. A los siete años comenzó a competir, con el apoyo de su familia. “Lo más importante es tener amor por los caballos. Esto necesita mucha dedicación, pues ya son 11 años montando. Y no soy solo yo, sino mi profesor Alejandro Chavarriaga y mi familia, que siempre me acompaña a las competencias”, dice Andrés.
Este jinete, que reside en el barrio La Florida, cerca a la Clínica Medellín de El Poblado, ya había participado en cuatro mundiales: el primero fue en 2004, en Puerto Rico; el segundo en Estados Unidos (2006), luego en Colombia (2008) y en Puerto Rico (2010). Sin embargo, fue el más reciente mundial el que le dio el título esperado. Su meta ahora es prepararse para repetir el triunfo dentro de dos años.