Burkina

Burkina
Una big band de ska swing, energético y alegre

Burkina le ha dado un nuevo aire a la música ska swing. Es una banda integrada por 10 músicos joviales que están entre los 19 y 30 años, que tocan por placer. Inició hace 8 años, como un grupo experimental de punk, “en un solar de Itagüí”, del cual solo queda el guitarrista. Como estaban en la onda del punk, comenzaron a tocar temas de Specials, The Clash, y otras bandas inglesas que tenían influencia del ska. Con la entrada de nuevos integrantes, que aportaron el sonido de percusión y vientos, se montaron en la ola del ska, hace 6 años y desde entonces vienen surfeando en este género.

Un paso al frente
El primer trabajo fue un producto medio underground, llamado Colombia Ska. “Fue un diseño muy económico que se grabó en la casa de la Cultura La Barquereña de Sabaneta. La música se construyó con el aporte de todos y las letras casi todas las ha hecho Felipe Grajales, el vocalista. Luego sacamos dos sencillos, y con la canción Siberia, el video recorrió el país”, comenta Fredy Alexander Arcila, saxofón tenor y clarinete.

En julio de 2006 Burkina lanzó su más reciente álbum: Un paso al frente, financiado con un préstamo del Banco de las Oportunidades, con ensambles de Lucas Tobón, saxofonista, teclados y director musical. Un trabajo con un sonido más refinado de big band, rebosante de aires latinos, con la energía del ska y el ritmo contagioso del swing.

Y en cuanto a las letras: Burkina le canta a la sociedad contemporánea, pinta la realidad de la ciudad, la calle, y la vida urbana, responden sus integrantes de entrada. “Este trabajo nos llevó a conocernos más íntimamente”, bromean después.

Una jam session constante
“El avance musical de Burkina y su creciente aceptación en la escena local dependen en gran medida de que no vemos la banda como una fábrica, como una empresa para producir, sino como un lugar de encuentro para el disfrute”, afirma Erwin Ramírez, bajo y voz.

Sus influencias son tan amplias como la banda y tan diversas como sus integrantes. Van desde ritmos tropicales, punk, funk, ska, rock, hasta músicas folclóricas de varios países. De estos ritmos se ilustran para los ensayos que son una “jam session constante” (un concierto de improvisación abierto), como ellos mismo lo definen. Así la composición de las canciones dura de meses a años, según la conexión entre la banda, pero siguen en constante evolución. “Ningún tema se queda como está; para cada presentación se van agregando cosas distintas que renuevan la canción”, comenta Erwin Ramírez.

La emoción del toque en vivo
En el pasado festival de rock Altavoz, Burkina se presentó ante 22 mil espectadores. Con emoción recuerdan que a pesar de lo reciente de su último trabajo la gente ya se sabía sus canciones. Aclaran que gran parte de esta madurez como banda y el reconocimiento se debe también al manejo de escena de Alejandra Mejía, una diseñadora de modas que asesora al grupo para darle presencia y movimiento de big band. “Esa imagen en escena le transmite al público nuestra energía”, comenta el Jony Pérez, trompetista del grupo.

¿Ah, y por qué el nombre?
Burkina se llama así porque una de las primeras canciones de ska se llamaba Apartheid, que hablaba de la situación de exclusión y xenofobia que estaba ocurriendo en Burkina Faso.

“Primero se llamó Burkina Guagadugo, pero eso no lo pronunciaba nadie, luego se llamó Burkina Faso y después se simplificó. Pero lo esencial es que el nombre todavía conserva mucha relación con la música que hacemos que es esencialmente de origen negro”, comenta Jony Pérez, el trompetista.

Hace poco Burkina lanzó el video de “Pocas Palabras”, en unos meses lanzará el video de “Luchadora” y para 2007 hará el video de “Calavera”.
A futuro uno de los proyectos de Burkina es hacer una presentación de big band sinfónico.
¿Y como se financia Burkina? “Por obra y gracia del Espíritu Santo”, responden en coro con la misma energía fresca que transmiten en su música.