Muchas veces, el cocinero se ve tentado, olvida que el ingrediente es el más importante y empieza a buscar la fama. Otras, su proceso creativo va por mal camino y los insumos se esconden en un mar de sabores que enmascaran
/ Juan Pablo Tettay

Aunque no es algo que me haya pasado con frecuencia, puedo contar algunas oportunidades en las que, después de pedir la cuenta, esta tenía algunos errores. Algunas veces me han cobrado algo que no pedí, se equivocaron de plato o dejaron algo por fuera. En todos los casos he pedido que revisen la factura para que me la vuelvan a traer. Y es que errar es de humanos y por eso no vale la pena crear un drama alrededor de este impase, sin embargo, sí es importante que este se haga evidente.

Es necesario entender que cuando pedimos la cuenta, el tiquete que se nos trae es una precuenta, es decir, un documento cuya finalidad es, precisamente, la de presentar al cliente un estado de su pedido para que este verifique que el valor que va a pagar esté correcto. Al revisar entonces, es importante verificar el nombre de los platos pedidos, las adiciones registradas, el número de porciones y las bebidas. Es importante, además, tener presente desde el principio si el valor del Impuesto al Consumo está dentro de los precios en la carta, de lo contrario podría llegar a pasar que al revisar el valor final haya una impresión de que se está pagando más de lo pensado. Personalmente, no estoy de acuerdo con que los restaurantes dejen por fuera este valor de la carta, prefiero que desde el principio me avisen cuánto terminaré pagando, incluyendo el valor de los impuestos.

Si hay errores, es necesario proceder a pedir las correcciones pertinentes, sin embargo, como ya lo dije antes, mi recomendación es no hacer una pelea. Se debe pedir la rectificación con calma.

Pasa también que en algunas oportunidades se dejan de cobrar platos. Cada quién actúa bajo su propia conciencia. Yo por ejemplo, prefiero recordarle al mesero que se hizo un pedido y que no se está facturando. Siempre pienso que al final del día el que puede ser responsable de un descuadre en el inventario puede ser él mismo y si fuera yo no quisiera que ese error perjudicara mi pago final. Piense muy bien antes de hacerse el vivo quién lleva las de perder. Casi nunca es el restaurante.

Luego, si está pagando con datáfono revise muy bien el valor que le están cobrando. Recuerdo una vez que en un restaurante al cajero se le había ido un cero de más y en vez de pagar 45.000 iba a terminar pagando 450.000 pesos. Culpa del afán y de la larga fila que estaba detrás de mí.

Luego, también es importante mirar muy bien la cuenta para que no incluyan cobros no autorizados. He visto cuentas en las que cobran, por ejemplo, cuando un papá comparte su plato con los hijos o un valor más elevado por media porción que por una porción completa. Recuerde también que en Colombia es ilegal incluir la propina si antes no se pregunta. Usted puede pedir que retiren este valor de tiquete final sintió que no estuvo bien atendido.

Por eso, no le dé pena, tómese su tiempo, revise muy bien qué está pagando, verifique con sus acompañantes muy bien todos los consumos y siéntase con la libertad de hacer un reclamo. Eso sí, hágalo siempre de la mejor forma.
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