¿Por qué en cuestiones de gastronomía, los colombianos, en general, valoramos tan poco lo nuestro y en otros países se valora primero lo local?
/ Álvaro Navarro

¿A quién no le gustaría saber dónde ir en su sitio de residencia o de visita a disfrutar de lo mejor de algo para comer o picar? Por ejemplo, en Medellín, ¿dónde se encuentran las mejores empanadas, o las mejores arepas o los mejores chorizos, tamales, frisoles, etcétera? Me parece que a muchos de nosotros, eso por lo menos me dijeron algunos lectores que me escribieron comentando mi anterior columna.

Por ejemplo, si uno iniciase con sus amigos una encuesta sobre dónde se encuentra la mejor pizza, o la mejor lasagna, o la mejor hamburguesa, o la mejor parrilla argentina, o el mejor tiramisú de la ciudad, es muy posible que ellos tengan una o varias respuestas; por el contrario, si la encuesta preguntase dónde se encuentra el mejor tamal, o la mejor empanada, o la mejor arepa, o la mejor punta de anca, o el mejor sancocho de gallina, o el mejor dulce de tomate de árbol u otros platos emblemáticos de las comidas tradicionales de la tierra, será muy probable que para algunos de ellos no tengan respuesta o tengan muchas dudas para seleccionarlo.

Si uno se trasladase a Lima e hiciese la misma encuesta, lo más probable es que la mayoría de los encuestados podría responderle casi que inmediatamente con sugerencias respecto a sitios dedicados la venta de comida tradicional peruana o nikei y posiblemente menos probable con nombres de restaurantes o sitios asociados a cocinas de terceros países.

Y si va a cualquier ciudad o pueblo en España, habrá muchas posibilidades que las respuestas estén vinculadas a lugares donde se consiguen los productos o especialidades del lugar o de la región y pocas de que la respuesta incluyan a grandes cocineros llenos de galardones internacionales o a sus restaurantes o a sitios especializados en cocina francesa o italiana o de terceros países. Me parece que lo mismo pasará en México, Italia, Portugal, Argentina o Chile.

Entonces para una mente curiosa cabría la siguiente pregunta: ¿Por qué en cuestiones de gastronomía, los colombianos, en general, valoramos tan poco lo nuestro y en otros países se valora primero lo local? Para mí dar respuesta a esta pregunta es difícil, es una tarea para investigadores especializados, por ejemplo algunos antropólogos.

Mientras tanto, estimo que algo podría hacerse hasta que se profundice en el tema: hacer un ensayo promoviendo un primer concurso sobre un tema. Por ejemplo ¿dónde se encuentra la mejor_______ de Medellín? Sería una opción interesante.
Si desea, puede escribirme a
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Buenos Aires, febrero 2016.
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.