“Sobre discapacidad y otros asuntos”

En 1992 la asamblea general de la ONU proclamó que cada 3 de diciembre se conmemorara el día de las personas con discapacidad, con la finalidad de cambiar la visión asistencialista que se traía desde décadas anteriores, enfocándose en visibilizar las capacidades reales de quienes viven con esta condición y en trabajar por crear espacios y oportunidades para todas las personas por igual.

El pasado día 3 y por un par de días más las redes sociales y diferentes medios tuvieron dentro de sus temas principales a las personas con discapacidad, su potencial y sus necesidades.

La discapacidad es un tema aún muy lejano y desconocido para la mayor parte de la sociedad, pues no se ha hecho lo suficiente para que haya un acercamiento al asunto que permita que cambie esa visión de lástima anticuada y obsoleta y se conozca no solo las reales competencias de las personas con discapacidad, sino sus necesidades y cómo entre todos podemos trabajar por suplirlas.

Definitivamente se requiere un cambio radical en varios aspectos, de manera que se permita que quienes se mueven, aprenden, perciben o se comunican diferente al promedio puedan ingresar plenamente en la sociedad y de esta manera normalizar la discapacidad para que ésta no represente una desventaja de quien la vive frente a los que no.

Una de las principales acciones, considero yo, es la comunicación al respecto. Crear campañas masivas de información referente a la discapacidad e incluir personas en esta condición en piezas publicitarias tradicionales, contratar modelos ciegos, con muletas, en silla de ruedas y otras situaciones pueden ayudar a crear una imagen diferente a la que nos muestran actualmente los medios. Contar con presentadores, actores y actrices e incluso personajes animados con discapacidad en espacios y programas de temas diversos sería de gran ayuda.

También es primordial que las empresas cambien su visión de las personas con discapacidad y comiencen a abrir sus vacantes de manera que cualquier persona, con o sin discapacidad, pueda presentarse y competir por ellas con igualdad de oportunidades, dejando atrás mitos y prejuicios. Cuando esto suceda con seguridad la situación para la población en cuestión mejorará exponencialmente.

Si las entidades educativas comprendieran que un gran porcentaje de los niños y jóvenes del país se encuentran en situación de discapacidad y son potenciales estudiantes de sus instituciones, comenzarían a trabajar en brindar las herramientas de accesibilidad, tanto en infraestructura física como en metodología de enseñanza necesarias para que todos tuvieran las mismas posibilidades de aprender y participar activamente en la sociedad.

Si uno o varios gobernantes dieran una orden tajante de manera que toda la infraestructura urbana, las edificaciones públicas y privadas, el transporte y las comunicaciones tuvieran la obligación legal de cumplir con parámetros de accesibilidad, no habría otra opción que buscar alternativas y permitir de esta manera que no hubiera obstáculos ni barreras de movilidad y comunicación para ninguna persona y todos podríamos acceder a todo lo que nuestra sociedad ofrece en igualdad de condiciones.

También podríamos pensar en la prevención, tan poco explorada en nuestro país. Si conocemos más sobre la discapacidad y sus causas, podremos evitar que más personas encuentren esta condición.

La discapacidad por sí misma no representa una desventaja, si las personas que la viven tienen las herramientas necesarias para desempeñarse de la manera más autónoma posible y si la humanidad comienza a percibirlas sin lástimas ni pesares.

Así como suena de simple, es de simple. Hay muchas acciones que se pueden llevar a cabo si aprendemos y conocemos acerca de la discapacidad. Realmente lograr una sociedad incluyente en la que todas las personas, independientemente de sus capacidades, puedan no solo participar sino aportar activa y económicamente es más una cuestión de voluntad y ganas que de trabajo duro o difícil.

¿Y tú, ya pensaste como puedes aportar?

 

Berny Bluman

Discapacidad es una palabra que genera múltiples sensaciones y reacciones en las personas. Temor, respeto, indiferencia, admiración, lástima y muchas más. La forma en la que nos la han presentado a través del tiempo probablemente no ha sido la más adecuada. Mi nombre es Berny Bluman, soy una persona usuaria de silla de ruedas que decidió asumir la discapacidad en el momento en el que me la encontré de frente. Conocerla, aceptarla, hacerla parte de mí y llevarla con orgullo. Por eso quiero compartir en este espacio temas referentes a la discapacidad, la forma en que es vista, como me gustaría que se viera, que podemos hacer para cambiar la percepción, que papel tiene la sociedad en todo esto, como cada uno de nosotros puede aportar y porque es tan importante que se genere un cambio. A través de anécdotas personales, historias leídas o hasta contadas pretendo dar una mirada diferente a un tema tabú y de alguna forma aportar a un cambio de imaginario colectivo que por siglos nos han creado y que a mí personalmente, no me agrada. Los invito a leer, a aprender, a compartir y a acompañarme en esta aventura. @bbluman @colombiaccesibl

 

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