Los errores más comunes de los líderes en una empresa

Es importante que los líderes de hoy tengan presente que no son un producto terminado y que aún existen aprendizajes que aportan a su desarrollo.

Los líderes en las empresas tienen en sus manos una privilegiada posición que les permite desarrollar o limitar el crecimiento organizacional y el de los equipos que lideran.

Tienen las responsabilidades de asegurar la correcta ejecución de la estrategia de la compañía, velar por la satisfacción de los clientes y procurar la calidad y el mejoramiento de los productos, así como estimular y promover el compromiso hacia la cooperación de su equipo.

Sin embargo, el creciente desarrollo de las empresas y las exigencias del mundo globalizado exigen cada vez más líderes integrales con capacidad de liderar en múltiples direcciones, aspecto que, en muchos casos, se olvida o en el que se pierde el foco por el afán de mantener los resultados que dan la permanencia en ese rol.

Si bien los líderes tienen conocimientos y experiencias que les permite ocupar un rol representativo, no dejan de ser personas. Es importante que tengan presente que no son un producto terminado y que aún existen aprendizajes que aportan a su desarrollo.

He aquí errores comunes que deben tener en cuenta los líderes de hoy:

  1. Temer a los cambios o procurar implementar procedimientos antiguos: los ritmos de cambio en los que se encuentran las organizaciones hoy exigen que las experiencias y los estilos de los líderes se adapten a la velocidad y a los estilos generacionales del potencial humano. Se requiere, entonces, un liderazgo dispuesto a tomar riesgos y a crear soluciones en la marcha, con inteligencia holística para implementar cambios, mientras se aprende de experiencias propias y de otras organizaciones similares.
  1. Interacciones inadecuadas con las personas: las habilidades relacionales en el líder son esenciales hoy en día en todas las direcciones. Aspectos como la poca disponibilidad, el dejar de vincularse con las personas debido a sus ocupaciones o al rol que desempeña, no gestionar o gestionar inadecuadamente el conflicto y no darle importancia al desarrollo del talento, son desechados por líderes que piensan que estas son tareas de otras áreas o que no son aspectos correspondientes a su cargo.
  2. Actuar presionado por el tiempo, olvidar la importancia de la pausa para reflexionar, planificar, analizar riesgos y, sobre todo, ignorar el espacio necesario para que las nuevas ideas para su estrategia surjan y logren su camino de realización.
  3. Culpar a otros de sus errores o gestionar buscando culpables y no soluciones. Este es uno de los hábitos que más frena el crecimiento del líder. Una actitud humilde y auto reflexiva nos lleva fácilmente al respeto de quienes rodean y, por supuesto, al aprendizaje a través del ejemplo.

Recuerde que la buena cultura organizacional y los cambios e impactos en los resultados organizacionales son consecuencias de un buen liderazgo.

 

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