Un saludito para mi ex

Sí, esto va para ese bizcocho que se hace el loco cuando nos ve para no saludarnos, ese que se cree la víctima diciendo que lo cambiamos por otro (claro, por otro tarro de helado para pasar la tusa, será), ese que legalmente tiene veintitantos, pero que parece un niño de tres años, ese que se siente muy macho alfa por estrenar novia… pero que, cuando se toma media cerveza, ya anda por la calle preguntando por nosotras.

Por aquí te envían saludos nuestra dignidad y amor propio, te mandan a decir que no te echan de menos y te agradecen que te hayas ahorrado esos saludos incómodos, así sea por falta de cordialidad -o de bolas, diría yo-. Nuestras mamás, esas sí te dejan la razón de un ‘gracias infinito’ porque, si no fuera por ti, seguiríamos siendo las mismas Lolas lloronas insoportables. Bueno, la verdad lo seguimos siendo, pero ahora el drama no es por un pendejo y eso es un gran avance.

Nuestras amigas te dan el crédito por habernos dejado… dejado poner más bonitas. Porque, eso sí, el despecho de un día a otro se convierte en hormonas de la belleza y la calentura y, de la nada, las lolas se crecen, el pelo se pone más brillante, surge tiempo extra para hacer uno que otro ejercicio, aparece nuevo maquillaje y, ni idea cómo, pero esos 15 kilos de chocolate que nos comimos a punto de entrar en depresión por los cachos que nos pusiste ¡desaparecen! Y nuestras vidas, esas claro que se alegran de haberte visto de nuevo, porque sin las cagadas tuyas jamás hubiéramos aprendido a vivirlas como lo merecemos.

En fin, fue un placer verte, pero, con tu permiso, nos vamos a seguir saboreando el bizcochote soñado. Gracias por la tusa más dura de nuestras vidas, pero, definitivamente, gracias también por el encuentro más fácil e insignificante que hemos tenido con cualquier ex.

Y un consejo: aféitate, que si bien la barba nos enloquece en los hombres, en los niños no se ve tan bien.

Por: Lola Voladora

**¡Atención Lolitas lectoras!
Este es un espacio para compartir experiencias e historias subjetivas y personajes que no obedecen a ideas generalizadas sobre lo femenino, son simplemente formas particulares de ver el mundo. Lolas Magazine no se hace responsable por las opiniones de sus escritoras e invita a la feminidad en pleno a abrirse a la diversidad de posturas. Si no te sientes identificada con este texto, respira profundo, cuéntanos tu opinión o let it go

 

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