Señalizar para el peatón

Es necesario un gran plan de señalización de la ciudad que incluya las necesidades de quienes caminan, o que se transportan en bicicleta. Creo que es un complemento necesario del esfuerzo que el nuevo Plan de Desarrollo quiere hacer para invertir la pirámide de la movilidad, dándole prioridad al peatón, la bicicleta y al transporte público masivo.

Acorde con la ciudad que construimos para la movilidad del vehículo, en especial del particular, la señalización de Medellín está dispuesta para orientar a quien conduce, o se transporta, en un carro. Vallas y pancartas, señales y placas, indican al conductor las vías que siguen, algunos sitios que están más adelante, los cruces que se encontrará. Si quien camina se ayuda con ellas, pues mejor para él, pero la señalización de la ciudad, hoy, poco se ajusta a las necesidades del peatón.

En la señalización integro no sólo las innumerables señales viales, que amargan la vida en un curso de conducción, sino también la nomenclatura de calles, carreras, otros equipamientos viales, y todos los avisos que permitan identificar sitios o servicios, dentro del conjunto urbano.

Quien camina en esta ciudad, sobre todo en zonas como El Poblado, Belén o Laureles tiene que recurrir, en muchos casos, a las señales viales, si las hay, para saber que cerca hay una iglesia, un sitio patrimonial, una instalación cultural, o que más adelante se encuentra tal o cual servicio.

Hay que decir que no en todos los casos se presenta una rotunda falta de señalización e información que sirva al transeúnte. En el Centro, por ejemplo, se muestra alguna benevolencia con la información dispuesta a la medida del peatón, con “tótems” que incluyen mapas y otras ayudas. Algunas obras públicas viales, como el intercambio de La Aguacatala, tuvieron señalización para peatones, pero el deterioro ya la hace casi inexistente. Creo que en el Parque de El Poblado comenzaron a instalar “habladores” con información para peatones.

Pero en general esos casos no son frecuentes. Lo que encuentra el peatón en Medellín hoy es una gran ausencia de información que oriente su caminar, o que le permita evitar la frase: ¿cómo se llama esto por aquí? Por lo menos en mi caminar, no veo consistencia ni eficacia en la información al peatón.

En el audio del metro, por ejemplo, nos dicen que uno u otro sitio está cerca de la siguiente estación. Al salir, nada te informa si para ir allí debes seguir a izquierda o derecha, caminar de frente o andar tal número de cuadras. Hay pocos anuncios en las aceras, como pancartas o tableros, que referencien sitios próximos de interés, o identifiquen rutas que permitan saber cómo pasar de un equipamiento a otro.

 

Si para el caminante local es árida la señalización de la ciudad, debe ser aún mayor el problema para el foráneo. Hace poco encontré a una turista norteamericana tratando de llegar desde su hotel hacia la estación Aguacatala del metro. Ella se dolía de que sólo con el mapa que le habían dado, al no tener señalización suficiente, le era muy dificultoso encontrar cómo llegar al sitio. El problema era que ella iba sola y en la estación ningún funcionario hablaba inglés. Esto da para otra columna.

Es necesario un gran plan de señalización de la ciudad que incluya las necesidades de quienes caminan, o que se transportan en bicicleta. Creo que es un complemento necesario del esfuerzo que el nuevo Plan de Desarrollo quiere hacer para invertir la pirámide de la movilidad, dándole prioridad al peatón, la bicicleta y al transporte público masivo.

Para ello, hay que hacer conciencia también acerca de que, en las dos últimas décadas, como efecto del metro y de sus complementos de cables y tranvía, muchas calles se han convertido en corredores de transeúntes, que requieren información sobre su recorrido, o que pueden beneficiarse de la oferta que no reconocen por no estar identificada en su recorrido.

Los accesos a las estaciones del metro y los paraderos de buses, taxis e integrados deben ser tenidos en cuenta para esa nueva señalización que permita apropiación de la ciudad por el peatón, mucha de ella también debe ser en inglés (no genérica como la que dice por ahí “local airport”).

Señalizar para el peatón, debe posibilitar también la recuperación de la nomenclatura urbana, de los nombres de calles y carreras, de parques, edificios y toda clase de sitios referentes para el ciudadano. Indispensable que esos elementos se enseñen en algún momento a niños y jóvenes, pues parte del desinterés por lo que le pasa a la ciudad se origina en ese desconocimiento de su estructura y de los sitios que la componen.

Señalizar para que el peatón quiera su ciudad.

Señalizar para quien recorre la ciudad a pie.

Señalizar para quien recorre la ciudad a pie.

Señalizar para quien recorre la ciudad a pie.

Señalizar para quien recorre la ciudad a pie.

Señalización a la medida de quien va en vehículo.

Señalización a la medida de quien va en vehículo.

Señalización deteriorada o inexistente.

Señalización deteriorada o inexistente.

Señalizar también para el turista.

Señalizar también para el turista.

No sólo publicidad sino también señalización en paraderos de buses.

No sólo publicidad sino también señalización en paraderos de buses.

 

caminante-urbano

 

One thought on “Señalizar para el peatón

  1. Excelente artículo.. no había encontrado su blog aunque lo sigo en Twitter, me gusta mucho su estilo y las óptica que tiene de la ciudad y de los municipios.. un saludo cordial

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