Basuras, asunto ciudadano

Por décadas nos llamaron “tacita de plata”, por la limpieza de calles y espacios públicos. Pero al cabo de los años muchos creyeron que ese apelativo significaba que Empresas Varias recogía la basura con toda efectividad, no que como ciudadanos teníamos la obligación de conservar limpia la ciudad.

Por allá en los años 90, contaban en Medellín un cuento inverosímil para la época, y aún para hoy, pero que sirve para hablar de mi tema: alguien va por la carretera de Las Palmas y ve que del carro de adelante tiran un papel al piso; el ciudadano se detiene, recoge el papel, alcanza al otro vehículo y le dice al conductor, “mira lo que se te cayó”. No es sólo que el modelo económico tenga como uno de sus pilares producir desechos, es que ese mismo modelo no nos enseña a ser responsables con la basura que generamos a diario.

Producir desechos hace parte de la vida individual de personas, así como de entidades o grupos dedicados a cualquier actividad económica, pero disponer esos desechos y tratarlos, hace parte de la vida colectiva. El Estado realiza el proceso de recolección y disposición, y cobra por el mismo, pero no hace lo suficiente para formar a ciudadanos y entidades en el buen manejo de sus desechos. Pasa con casi todos los servicios públicos: sólo cuando le evasión del pago, o el contrabando se vuelven crónicos, hay declaraciones y campañas buscando cambiar el comportamiento del usuario.

En una ciudad y una región como Medellín y los municipios del área metropolitana del Valle de Aburrá, cuyos habitantes gozan de una buena cobertura y calidad de los servicios públicos, se hace más patético que los ciudadanos no asuman un comportamiento positivo para el manejo de sus desechos sólidos. Pero la evidencia está ahí. Por décadas nos llamaron “tacita de plata”, por la limpieza de calles y espacios públicos. Pero al cabo de los años muchos creyeron que ese apelativo significaba que Empresas Varias recogía la basura con toda efectividad, no que como ciudadanos teníamos la obligación de conservar limpia la ciudad. Esa época ya pasó y hoy no alcanza el esfuerzo oficial, al tiempo que crece la indisciplina del ciudadano.

Ya, por más esfuerzos que se hagan, la cantidad de basura producida en la ciudad, la baja actividad de separación en la fuente y reciclaje y el desorden social llevan a que sea insuficiente la tarea de recolección. Doy por descontado que Empresas Varias hace un gran esfuerzo, aunque creo que le faltan estrategias novedosas para zonas de difícil acceso y desarrollo de otras líneas como la generación de energía en sus rellenos y manejo de reciclaje, con la correspondiente dignificación del reciclador. Pero la mayoría de ciudadanos siguen siendo como el que tira el papel, en el cuento de Las Palmas, y sólo unos pocos como el del segundo carro.

En este contexto, la actividad de recolección de basura en zonas públicas promovida por la empresa privada el pasado 20 de noviembre es una iniciativa para apoyar en su continuidad, buscando nuevos desarrollos que cambien la tendencia negativa de ciudadanos que ensucian, por la de ciudadanos que se hacen cargo de buenas prácticas con sus basuras.

Tenemos que adoptar todas las buenas prácticas que en el mundo de hoy permiten un mejor manejo de la basura, ya que no la podemos disminuir, por lo menos en este sistema económico. Dejemos de tirar desechos a las calles, al espacio público y a los cuerpos de agua; adoptemos las prácticas de separación y reciclaje, incluyendo desechos peligrosos y tecnológicos; promovamos el consumo responsable, con menos empaques; y, ojalá, que las industrias entren en el concepto de “cerrar ciclos”, adoptando su responsabilidad sobre sus productos, o empaques, cuando ya son desechos.

Todo por un mejor vivir.

Un sistema dedicado a producir basura.

Un sistema dedicado a producir basura.

Muchos no acatan el buen comportamiento con las basuras.

Muchos no acatan el buen comportamiento con las basuras.

Un buen trabajo de recolección, todavía por mejorar, en Medellín.

Un buen trabajo de recolección, todavía por mejorar, en Medellín.

Nos falta mucho en separación, reciclaje y dignificación.

Nos falta mucho en separación, reciclaje y dignificación.

Kilómetros viaja la basura hasta su disposición final.

Kilómetros viaja la basura hasta su disposición final.

 

caminante-urbano

 

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