Ayudar a quien ayuda

Fundatúnel desarrolla pues su propia epopeya, como en la que participaron sus antepasados, hasta habilitar el túnel; con pocos recursos, aportados por ciudadanos de la región, promueven con sus programas la cohesión y confianza de su comunidad; conocerlos me llevó a pensar que hay que ayudar a quienes ayudan.

Santiago es un corregimiento de Santo Domingo, allí donde comienza el nordeste de Antioquia. Tiene un profundo significado en la historia del Departamento, por tener allí la boca occidental del Túnel de la Quiebra, la obra de ingeniería épica de principios del siglo XX en estas tierras.

Con la pérfida desaparición del Ferrocarril de Antioquia, Santiago, como todas las comunidades que durante décadas vivieron de lo relacionado con el transporte de carga y pasajeros, quedó anclado en un pasado promisorio que no volvería.

Entre los cerca de mil habitantes del corregimiento, un grupo de ciudadanos mantiene desde hace décadas la voluntad de conservar la infraestructura dejada por el Ferrocarril y ayudar a sus congéneres menos favorecidos.

Primero trasegaron por los inhóspitos despachos de las capitales pidiendo a burócratas sin barro en los zapatos que no dejaran que el olvido acabara con las estaciones, vías férreas, edificios utilitarios y hasta el mismo túnel, inaugurado en 1929.

Por encima de las frustraciones, lo han logrado. Un proyecto nacional recuperó cinco estaciones del Ferrocarril en los municipios de Cisneros y Santo Domingo, entre ellas la Estación Santiago. Hoy cuidan esa edificación, así como la vieja casa de los importadores, donde se controlaba la salida y entrada de productos del ferrocarril; tratan, no solo de que no se acabe ese patrimonio, sino de que la historia sea conocida por propios y extraños.

No contentos con superar la desidia de muchos, se constituyeron en fundación, Fundatúnel, y se dedican también a fomentar la capacitación de las mujeres, a repartir almuerzos a los ancianos y ayudar a la educación de los niños del corregimiento; trabajan con férrea decisión y sin pausa por sus hermanos.

Organizan, para los próximos meses, el Primer Festival de Orquídeas Santiago 2016. Estas flores son cultivadas como tradición en casas y fincas de la región. Buscan, también, consolidar el trabajo de quienes transportan turistas por el túnel, entre Santiago y El Limón, al otro lado de la montaña, en jurisdicción de Cisneros.

 

Fundatúnel desarrolla pues su propia epopeya, como en la que participaron sus antepasados, hasta habilitar el túnel; con pocos recursos, aportados por ciudadanos de la región, promueven con sus programas la cohesión y confianza de su comunidad; conocerlos me llevó a pensar que hay que ayudar a quienes ayudan.

Quienes vivimos en la ciudad, en especial en zonas como El Poblado, no necesitamos tener algún nexo filial con las regiones de nuestro departamento, para que aportemos algo a la labor de organizaciones como Fundatúnel. Aportar para que estos quijotes no se estrellen contra los obstáculos de la indiferencia, es una buena forma de ayudar a que la esperanza no se acabe y a que los menos favorecidos, y el patrimonio de todos, como el asociado al Ferrocarril, no desaparezca.

Usted tiene la palabra.

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One thought on “Ayudar a quien ayuda

  1. Don Luis Alfonso cordial saludo.

    Muchas gracias por su dedicación y palabras tan hermosas, nos llena de energía para sacar adelante nuestra fundación, amar como nunca nuestra región y difundir sus bondades con esmero.

    Dios le pague.

    Pablo Betancourt Núñez
    Fundación Santiago del Túnel
    Presidente

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