Camino de Santiago: El camino al corazón

El camino me enseñó que cada persona con quien me encuentro en la vida tiene su historia, que las relaciones que formamos son perfectas, en su momento y duración, esos momentos compartidos son para agradecer y valorar. Cada encuentro es un paso del camino de la vida.

En el 2014 fue mi primer Camino de Santiago de Compostela, puedo decir con toda seguridad que cada paso tuvo un significado, el Camino me daba regalos y señales en cada instante. Por eso en 2016 decidí repetirlo; esta vez guiando y acompañando a un grupo de “peregrinos”. (En Mayo 2017 será el próximo recorrido con quienes deseen viajar conmigo).

Este peregrinaje puede empezar en muchos lugares, todos con el objetivo de llegar a la Catedral de Santiago de Compostela a los pies del apóstol.  El Camino empezó a generar historias y leyendas de milagros, comenzó como una búsqueda común a toda la Cristiandad: el viaje hacia la SalvaciónAhora representa una experiencia de descubrimiento propio. Hoy la motivación puede ser una promesa, una ofrenda, una penitencia, un propósito, una forma de descubrimiento interior, sin fines religiosos o simple y llanamente por turismo (enriquecedor para cuerpo y alma). Aquel que ha caminado por lo menos 100 kilómetros del Camino (200 en bicicleta o a caballo) puede obtener la Compostela que certifica el recorrido con fines espirituales.

Mi primer recorrido fue de 200 kms y duró 12 días, cada día caminaba a un pueblo distinto, decidí no tener mapas, ni celular, sólo seguir las flechas amarillas que señalan la ruta y dejarme guiar. Escogí cargar mi mochila y dormir en donde sentía que ya mis pies no querían seguir más, o en aquellos lugares donde quería parar, tomarme un vino y dejar que la vida pasara frente a mi.

Mi sorpresa más grande cuando empecé este viaje es que el camino te habla, cada día trae una palabra o un evento,  te va dando lo que necesitas, te muestra partes de ti que tal vez desconocías y te da respuestas a preguntas que no sabias que tenías. Él te recorre aunque creas que eres tú quien lo camina.

El primer día que me puse la mochila al hombro y cuando di el primer paso mi emoción fue el MIEDO. Miedo a no saber si sería capaz, si me equivocaría, me perdería; a pesar de eso empecé a caminar sintiendo el peso en la espalda, la mochila era el símbolo de todo lo que había cargado en  mi vida por años.  Aunque llena de ropa y zapatos, parecía cargar en ella errores, malas decisiones, personas. Estaba pegada a mí, como las situaciones que no queremos soltar.

Empecé a caminar con  lluvia, la mochila parecía pesar el triple, después de varias quejas, miré alrededor para descubrir que estaba en el lugar más hermoso de todo el recorrido; me di cuenta de que podia escoger que la lluvia arruinara el camino o verla simplemente como parte del paisaje; en ese momento dejé de sentir el peso: Estaba simplemente disfrutando el momento tal y como era, sin querer cambiarlo.

Me di cuenta entonces de que los pesos en la vida se pueden alivianar, era mi mente la que me hacía creer que hay pesos eternos, que me pertenecen y que tenía que cargarlos siempre, el soltar te aliviana de pasado.

En el camino te encuentras con otras personas, con las que compartes un rato o mucho tiempo; pueden ser kilómetros o solo un instante. Están recorriendo el mismo camino, es exactamente igual.  Pero unos tienen pies más rápidos, otros quieren detenerse a mirar algo. Sin embargo a veces crees que te tienen que esperar, o los tienes que esperar a ellos, o que tienen que caminar el camino juntos siempre: de principio a fin.

Luego comprendes que el camino es individual, que tu tienes tu propio ritmo y el corazón te muestra que cada cual va haciendo su sendero. Te da la alegría inmensa haberte encontrado, reconoces que el tiempo de cada encuentro es perfecto y  simplemente les dices a los demás peregrinos “buen camino” deseándoles genuinamente que así sea.

En la vida, que es el mismo camino, esperamos que los otros se queden, que estén allí siempre, al recorrer vías diferentes no somos capaces de desearles que el buen camino los acompañe. Pensamos que las velocidades deben ser iguales, que los otros nos pertenecen, que los tiempos son los mismos; si alguien se va es doloroso, creemos que estamos perdiéndonos de algo. En otros momentos nos acomodamos a un camino que ya no queremos recorrer y nos cuesta desearle partir y continuar con una despedida.

Recuerda los pesos que puedes soltar, piensa en  las personas que se han cruzado en tu vida deséales un buen camino y mientras caminen a tu lado simplemente disfrútalo. El camino te enseña que todo cambia, que cada paso es importante, te enseña a disfrutar de lo simple, a estar presente contigo y a reconocer que no estas sólo si siempre caminas contigo mismo.

“Así como las rutas que conducen a Santiago son muchas, múltiples son también las vías para el hallazgo más íntimo, ese que aseguran experimentar todos los peregrinos a medida que avanzan por los caminos de los encuentros fortuitos o de la soledad, de las voces y del silencio, del paisaje umbrío o la seca llanura, en pos de una única meta: Santiago de Compostela”.

Continuará…

BUEN CAMINO

Tips:

  • Preparar el viaje en época de clima adecuado. Mayo-Junio, Septiembre-Noviembre. Para evitar mucho calor o frío.
  • El camino requiere preparación fisica. Puede hacerse en bicicleta o a caballo.
  • Dejarse guiar por las señales, permitir que cada lugar te sorprenda.
  • Tener actitud de peregrino y un propósito para el recorrido que te permita ir descubriendo respuestas.
  • Los hospedajes varían desde albergues compartidos, hasta pensión, hostal, hoteles.
  • Lo más importante son los zapatos para evitar ampollas. Cómodos y adecuados para el terreno, recomendación los zapatos de Salomón.
  • La mochila puede ser enviada etapa por etapa si la persona no desea cargarla.
  • Menú peregrino es la mejor opción de alimentación, incluye entrada, plato fuerte, postre y vino por 11 euros.
  • Saber que lo importante es el camino y no la meta.
  • Llegar a Santiago un Viernes o Domingo para participar en la misa del peregrino y Botafumeiro.

Si quieres viajar conmigo en el 2017 escríbeme info@saibana.com

 

6 thoughts on “Camino de Santiago: El camino al corazón

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