Viajar te hace rico y no al revés

Tengo que confesar que detrás de la puerta de mi cuarto tengo una cartelera de sueños. La hice hace algunos años, no con la esperanza de que por arte de magia se manifestara algo en mi vida, ni pensando que por poner una foto de un Ferrari iba a materializarse ese carro en el parqueadero, sino para descubrir qué era lo que quería y ver de forma más clara esos propósitos que tenía guardados en la mente. Era mi manera de recordar que necesitaba tomar acciones concretas para volverlos realidad.

Aunque incluye temas laborales, de estudio, salud, casi toda mi cartelera es de viajes, de esos viajes que siempre había tenido en la mente, pero que por algún motivo terminaba aplazando.

 

La cartelera ha sido mi inspiración para dejar de decir: algún día lo haré y crear el espacio para en realidad disfrutar lo que me apasiona y siento como una prioridad en mi vida. Es un memo constante para dejar las excusas y actuar.

Esas que encuentro cuando las personas me preguntan que cómo hago para viajar. Me expresan que han tenido un sueño de toda la vida, de ese lugar que quieren conocer. Cuando pregunto por qué no lo han hecho, las respuesta son a qué horas, con qué plata, los tiquetes son carísimos, con quién, no hablo el idioma, cuando  los hijos crezcan, cuando me jubile, cuando alguien se alivie, estoy esperando que tal cosa pase, si consigo novio, es que no es tan fácil. Y a cada una de esas disculpas le tengo una respuesta.

Viajar no es tan caro, ni tan difícil, ni necesita un tiempo específico de la vida, ni se tiene que hacer solo. Hay muchas formas de viajar y estoy convencida de que se puede encontrar una manera para conocer ese lugar soñado.

Pero guardamos los sueños para después. Me sorprenden todas las disculpas que usamos cuando tenemos miedo y no solo en los viajes, en los proyectos de vida en general, muchas veces nos escudamos en excusas esperando un tiempo “correcto” cuando todas las piezas estén alineadas.

Y la verdad no creo haya que esperar a que todo esté perfecto para tomar decisiones o llevar a cabo planes. En ese lapso muchas cosas se nos pueden escapar, dejándonos con la pregunta ¿y si hubiera hecho esto?. Hace poco conocí a alguien que llevaba años planeando un viaje con su esposo, esperando la jubilación, lastimosamente el esposo murió y el viaje nunca se realizó. Y ahora ella no quiere viajar, aunque tiene la oportunidad, porque ese viaje tenía que ser con él.

Y aunque hay muchas razones en cuanto a los viajes, para no dar el paso a seguir ese sueño, la que más escucho es : Plata. Eli, simplemente no tengo plata para hacer esos viajes.

Así que voy a empezar tumbando ese mito.

NO TIENES QUE SER RICO PARA VIAJAR

  • Organiza tus prioridades: Yo tengo un vicio. Siempre que voy a comprar alguna cosa comparo el precio de ese artículo con el precio de un tiquete de avión. ¿por qué? Por que viajar es mi prioridad. Prefiero gastar mi dinero en lo que se relacione con un viaje que en cosas. Siempre encontrarás en qué gastar; cada día salen un aparato electrónico mejor, o un bolso más caro, o unos zapatos de mejor marca, un antojo. Si ese viaje no es una prioridad para ti, nunca tendrás “dinero suficiente” porque lo gastas en otras cosas a las que le das mayor importancia.
  • Ahorra: ¿Tienes claro para qué estas ahorrando?. ¿Está tu viaje incluido allí? Muchas veces guardamos la platica para el viaje, pero la terminamos usando en otra cosa porque no teníamos claro ni para qué estábamos ahorrando. Separar un dinero específicamente para el viaje, incluso hacer eso con amigos a cuotas mensuales ayuda a que no se desvanezca el plan.
  • Expectativas y deseos: Me hago esta pregunta cuando hay un destino que quiero conocer, ¿qué es mas importante: El tipo de acomodación o el destino mismo?

 Es posible que tu idea de viajar sea el deseo o expectativa de sólo quedarte en hoteles 7 estrellas donde ni tuvieras que pensar en cómo se lava la ropa. Pero hay muchas opciones para disfrutar un destino sin tener que embargar la casa. Es solo cuestión de flexibilidad.

Cuando viajé a Egipto me soñaba haciendo el crucero por el Nilo, pero no me daba el presupuesto ¿Qué opción tomé? Navegar el Nilo en Felucca, un velero de pescadores. Vi los mismos templos, recorrí el mismo río, disfrute los mismos atardeceres que en el crucero, no tenía que ser millonaria para hacerlo.

Otra opción es quedarte con personas del lugar al que vas. Cada que voy a planear un viaje, utilizo las redes para contarles a mis amigos y familia a dónde voy. Los amigos de mis amigos se han ofrecido a mostrarme la ciudad, contarme del lugar e incluso darme hospedaje aunque no me conozcan. He hecho grandes amistades con personas que me han recibido en sus casas y con todo gusto los he recibido después en la mía. Así pude estar en Cuiabá, en el mundial de Brasil, cuando estaban agotados los hoteles, dormir en Miami, New York, Madrid, Barcelona, Budapest, Bangkok, Sídney, Nueva Zelanda, Canadá, Portugal entre otras. Todo por la amabilidad de otros viajeros que me han abierto la puerta de sus casas.

También puedes explorar otras maneras de hospedarte. Una de mis favoritas es AirBnb, no solo son apartamentos o casas bien ubicadas. Además tienes la posibilidad de cocinar que es uno de los mayores ahorros al momento de viajar. Incluso generalmente hay espacio para más personas que en una habitación de hotel, así que para grupos los costos se reducen muchísimo.

Otra opción es  intercambiar hospedaje en sitios como Couchsurfing. También puedes escoger ser “cuidador” de una casa, mientras  esa persona esta fuera de la ciudad, sitios especializados como TrustedHousesitters.com  ofrecen este servicio.

airbnb.com

couchsurfing.com

http://www.bewelcome.org

http://esp.hospitalityclub.org/indexesp.htm

https://www.vrbo.com

  • Tiquetes: Algo que siempre escucho es que dólar subió y los tiquetes están muy caros. Ahora hay millas en cada compra, usa la tarjeta de crédito para todo, acumula millas, afíliate a los programas de viajero frecuente, para que recibas bonos e información de descuentos. Aprende sobre las aerolíneas de bajo costo. Utiliza buscadores que comparen las tarifas, mira aeropuertos alternos a tu destino final donde puedas llegar  a menor costo.

www.kayak.com

www.expedia.com

www.orbitz.com

www.skyscanner.net

  • Trabajar o ser voluntario: Existen muchas alternativas para viajar y trabajar en esos lugares o destinos soñados, en hostales, enseñando español, en yates, en fincas. Hay programas de voluntariado que reciben a las personas con acomodación y comida a cambio del trabajo y con las tardes libres para conocer y explorar el lugar. Es una excelente manera de viajar con propósito, contribuir a un país o comunidad, estar con los locales y conocer. El voluntariado puede ser desde cuidado del medio ambiente, enseñar el idioma, protección de animales, clases para niños

http://edition.cnn.com/2011/09/12/travel/vounteer-free-travel/

  • Tours y transporte: Cuando el dinero es prioridad puedes ahorrar evitando tomar tours que sean costosos. Para eso recomiendo usar el transporte local, tomar los tour gratis en las ciudades (solo pones en Google: Free Walking Tours), tener una guía virtual como Triposo, ver los tips de Tripadvisor y  Lonely Planet. ¡Y empezar a explorar!

También te puedes unir a comunidades en Facebook de ese destino, personas quienes te muestran la ciudad o con quienes puedes intercambiar ideas. Un ejemplo para mujeres que viajan solas es el grupo Travelbff: Women Travel Together. También buscar con quien compartir un viaje en carro en sitios como https://www.blablacar.com

  • Compras: Si quieres ahorrar avísale a tus seres queridos que el único souvenir que tendrán son las fotos que les envíes. De regalo en regalo se te puede ir el presupuesto de varias noches de hospedaje, la posibilidad de probar platos únicos de ese sitio o de asistir a espectáculos. Compra en mercados locales, plazas, y fíjate si son compras que valen la inversión. Yo solo compro un pequeño recuerdo de cada sitio para mi colección, he descubierto que con la economía global encuentro todo aquí, a menos que sea algo muy específico.
  • Descuentos: Según tu edad fíjate si puedes aplicar a los carné estudiantiles o tarifas de adulto mayor, planes familiares, o grupales, que dan grandes descuentos para entrar a museos, transporte entre otros. Has reservas online para entrar a los monumentos, atracciones o museos más famosos, te evitas filas y además tienen un precio mejor. También puedes ahorrar al comprar tarjetas de turista con descuentos de cada ciudad.

La clave es salir del pensamiento de que viajar es caro, que solo puede hacerse de una manera y pensar en otras formas no tradicionales de ser un viajero. Para convertir el sueño de viajar en una realidad.

En mi caso la cartelera me ayuda a darme cuenta de que el momento es ahora, no tengo idea que pasará mas adelante y que aunque no sepa los cómo, si puedo ir escogiendo los qué: qué quiero, dónde quiero ir, qué deseo hacer. Esta semana, pensando en el año nuevo, en los cierres, en los propósitos 2017 decidí mirar con calma mi cartelera, vi que los Guerreros de Terracota, Petra, Rusia e Islandia ya se materializaron, y que es hora de seguir soñando.

¿Cómo está tu cartelera de sueños y tus propósitos para el 2017?

¿A ti qué te detiene?

Te deseo un año nuevo lleno de viajes y sin miedos.  Y si quieres ser parte de nuestros viajes 2017 escríbeme a eli@eligiraldo.com

 

Felucca en el NiloNuevos amigos

Anfitriona en TailandiaAtardecer en el Nilo

FeluccaTodos en la cama

Emiratos ArabesCalafatePetraEgipto

 

La Huella: Más que un Camino

Siempre me impactará la noticia sobre la muerte de una persona, como viajera me entristece aún más cuando se trata  de un accidente aéreo, sobre todo si es en nuestra ciudad y de la forma en que sucedió. … 

 

Serendipia: hallazgos inesperados

“Una serendipia es un descubrimiento o un hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta. También puede referirse a la habilidad de un sujeto para reconocer que ha hecho un descubrimiento importante aunque no tenga relación con lo que busca”.

serendipia

Todos sabemos que la vida es un viaje, empezamos recorriendo un lugar desconocido, crecemos, aprendemos y debemos partir. Y durante ese tiempo es muy probable que en algún momento nos hagamos preguntas: ¿Quién soy?, ¿por qué estoy aquí?, ¿cuál es mi propósito?, ¿qué sigue?, ¿por qué me pasa esto?

En ocasiones sentimos la necesidad de búsqueda constante y resolver preguntas existenciales. Y allí, buscando algo en particular, sucede una serendipia, ese momento donde descubres lo inesperado y encuentras justamente lo que no estabas buscando. Podemos llamarlo casualidad, coincidencia o accidente. Chiripa.

Mis preguntas existenciales me llevaron a creer que las respuestas estarían en India, grandes gurús sabrían decirme como vivir mejor, en paz, me explicarían mi propósito y claramente me informarían por qué habito este planeta. Estaba dispuesta a hacer lo necesario: ayuno, raparme la cabeza, dejar lo mundano, todo con tal de encontrarme. Sin embargo empezaron los “accidentes”. Al aterrizar en la escala en Nepal supe que necesitaba visa para poder entrar a India, así que no podía abordar el avión, si quería viajar debía quedarme varios días en Katmandú mientras se hacía ese trámite.

Mi instinto “zen” me decía que debía alejarme lo más posible para por fin descubrirme. Así que lo más indicado mientras esperaba la visa era irme al Tíbet, donde los monjes budistas. La vida me tenía una nevada sorpresa que tampoco me permitió llegar allí.

De nuevo un obstáculo dañaba mis planes de autodescubrimiento. De repente un afiche en una ventana de la oficina de visas llamó mi atención. La foto era una lago cristalino donde claramente se reflejaban los Himalaya. Seguro que si viajaba allí me iluminaría. Pokkara era mi esperanza para descubrir la paz invulnerable; esa conexión donde todo sería tranquilidad.

La realidad fue encontrarme un sitio lleno de mochileros, música, fiesta, tiendas, sin mencionar que llovía y el lago no reflejaba absolutamente nada (llegué de noche). Es imposible encontrar respuestas en este caos, pensé. Así de nuevo busqué la soledad y después de varias horas, un viaje en bote y una gran caminada montaña arriba con mi mochila al hombro llegué a Begnas Lake. Descubrí después que se podía llegar fácilmente en taxi, ¿pero qué valor tendría la falta de sufrimiento, lo cómodo y fácil para alguien que buscaba evolución espiritual como yo?. (Eso me dije para no sentirme tan mal con la tumbada que me habían pegado para llevarme allá).

Ese era el lugar, el de postal, el de las respuestas, en la terraza del hotel pensaba que todo tenía sentido, veía a los huéspedes de bata blanca, caminando sonrientes, algunos leían, otros contemplaban la distancia, parecía que esas esas toallas envueltas en sus cabezas no pesaban, ni que los aceites de tantos olores los mareara, se notaba que ellos sí se conocían, si sabían, yo quería ser así, sentí que para algo había llegado allí, el Universo había entrelazado sucesos increíbles e inesperados para que yo estuviera ese día sentada justamente en este espacio, en este tiempo admirando el lago, todo tenía un orden perfecto, en ese momento por fin entendería el sentido de mi vida, mi destino y… sonó Shakira.

Sí, Shakira en medio de los Himalaya, en medio de la nada, en una fiesta de adolescentes en la montaña de al lado. En mi “oasis” existía música conocida a todo volumen, empecé a notar que los huéspedes tenían celulares, e incluso algunos tomaban vino. No podía ser. Ir al fin del mundo para encontrarme con lo mismo de siempre ¡que platica tan perdida! Mi desarrollo espiritual estaba siendo saboteado, todos tenían la culpa.

Completamente aturdida porque las cosas no eran como yo las esperaba, salí a caminar, preguntándome a cuál lugar del planeta tenía que ir entonces para resolver temas tan importantes. En medio de mi rabia olvidé la noción del lugar y me perdí, el sendero me alejó del hotel, no sabía dónde estaba.

Entonces Ella llegó a mí, se acercó con curiosidad por mi cámara y me dijo Namasté. No tenía mas de 10 años, me incliné a saludarla y le pregunté cómo se llama: Unnica, me dijo.

De los viajes que amo hacer y de las fotos que tengo esta es una de mis favoritas. Nos conocimos en Nepal, cada una caminando por un motivo diferente el mismo sendero en los Himalayas. Le pregunté su nombre: UNICCA. Busqué explicarle lo que esa palabra significaba en español pero esta fue nuestra conversación: Un saludo de reverencia a nuestras diferencias únicas desde nuestra igualdad.

Me sorprendió su nombre, que coincidencia que resonara en español, que casualidad que tuviera significado, que accidente equivocarme de ruta para haberla conocido. En este momento me di cuenta de los campos de arroz, de las mujeres arando la tierra, las arañas, las risas, los colores. La vida que sucedía a mi alrededor, tal y como ella era. No necesitaba esperar, entender, responder, todo estaba pasando ahí… todo sucede ahora.

Perderme en el camino fue una serendipia de vida.  Unnica y yo pudimos hablar sin palabras. Que tal que nuestras características sean diversas, diferentes, únicas, por que se necesita que así sean, puede ser que todos y cada uno de nosotros cumplamos un rol, que la vida se exprese a través de nosotros COMO nosotros, en esa forma exacta.

Nada de esto resolvía las preguntas que creía tener, pero tuve “un hallazgo inesperado”  Yo era única,  tú eres único, lo que llamamos “caos” no es impedimento para ser, la paz también habita en el ruido, dentro de esa cotidianidad también está el viaje al interior. En el camino de Annanpura en los Himalaya o en la sala de la casa, en esos encuentros inesperados están los amigos, los amores, la fortuna, el propósito, lo que no creíamos posible, lo inexplicable.

En la quietud y en el movimiento, todo se une, todo tiene sentido. Aunque queramos llamarlo accidente, coincidencia, casualidad. El viaje de la vida es continuo, está en nosotros el decidir dejarnos sorprender, fluir y disfrutarlo hasta que llegue el momento de partir. Tal vez las respuestas a las preguntas existenciales estén en existir.

Generalmente en esa búsqueda de respuestas emprendemos un viaje, puede ser físico, donde literalmente viajamos o otros lugares, un viaje interior o incluso un viaje por medio de las letras, libros, películas y hasta canciones. Añoramos encontrar “ese algo” que perdimos, o esa razón que nos explique el porqué de las cosas de esta vida.

¿Y qué tal que ese algo ya esté allí y no lo hayamos visto?

 

Berlín: ¿El caballero en armadura o el bobo envuelto en papel de aluminio?

Berlín es una de mis ciudades favoritas (por no decir mi ciudad favorita para que las demás no se pongan celosas). Me sorprende por que a diferencia de sus hermanas europeas Berlín cambia constantemente. Siempre ofrece algo nuevo por conocer y está llena de secretos. … 

 

Camino de Santiago: El camino al corazón

El camino me enseñó que cada persona con quien me encuentro en la vida tiene su historia, que las relaciones que formamos son perfectas, en su momento y duración, esos momentos compartidos son para agradecer y valorar. Cada encuentro es un paso del camino de la vida.

En el 2014 fue mi primer Camino de Santiago de Compostela, puedo decir con toda seguridad que cada paso tuvo un significado, el Camino me daba regalos y señales en cada instante. Por eso en 2016 decidí repetirlo; esta vez guiando y acompañando a un grupo de “peregrinos”. (En Mayo 2017 será el próximo recorrido con quienes deseen viajar conmigo). … 

 

¿Aburrido de ti mismo? ¡Viaja!

 Últimamente he notado que varias personas se sienten sin propósito, cansadas, con miedo, sin saber que hacer, abrumadas. Sin pensar, siempre les digo: Si estas aburrido contigo mismo ¡Viaja!

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Hiroshima: de luz y de sombra

Dicen que quien no conoce su historia está condenado a repetirla. Hay lugares en el mundo que tienen esa misión, mostrarnos la historia con todos sus lados, lo peor y lo mejor que los seres humanos somos capaces de lograr, nuestra luz y sombra, para que reflexionemos y decidamos qué queremos crear.

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Viaja conmigo, a través de mis ojos

Cuando tenía 10 años tuvimos uno de esos paseos familiares que jamás se olvidan, un viaje en carro de varios días hasta llegar a Ecuador.

Cumpliendo sueños

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