Benji y Kitty, los habaneros

Benji y Kitty, los habaneros

Usted ha leído en esta sección que hay perros pastores y cazadores, que son de Inglaterra, de Japón, de Croacia y que también hay afganos y colombianos, más aún que unos fueron criados para pelear en el Coliseo, y otros son niñeros de lo más tiernos. Y que ahora resulte uno de “espíritu caribeño”, sí que es la tapa.
Sus ancestros son de los años 23 al 79 a. de C. y el desarrollo final como Habanero tuvo lugar en Cuba. Sobre lo que hubo en el medio no hay acuerdo: que surgió en el litoral español e italiano y fue llevado a la Isla por marineros; que con campesinos de Emilia, Italia, el Boloñés viajó a Argentina, allí fue cruzado con el Poodle francés y luego como nueva raza llegó a Cuba; o que sí hubo Poodle, pero que la mezcla fue en España y con el Barbet, de Tenerife…
“Extroversión y simpatía puras” es la descripción que mejor le ajusta; es como el tropical de la familia Bichón, compuesta por el Boloñés, el Frisé, el Maltés y el Löwchen.
También recibe el nombre de Perro de Seda de La Habana como culto a su capa larga, delgada, abundante, suave y ondulada, que según el estándar debe mantenerse sin cortes ni podas.
Su presencia es muy difundida en las Antillas y en los Estados Unidos, pero no es común verlo por estos lados, por lo que Benji y Kitty se constituyen en verdaderas novedades.

Altura
23 a 27 centímetros.
Peso
Unos 6 kilos.
Colores
Blanco, leonado o habano; puede tener manchas negras.
Promedio de vida
12 años.
Característica especial
Su andar vistoso y ágil que acentúa su carácter alegre.
Tenga en cuenta
Tiende a encariñarse con una sola persona, de preferencia mujer.
Relación con los niños
Excelente, nunca quiere parar de jugar.
Relación con otros perros
Buena.
Aptitudes
Perro de compañía, guardián y guía de aves de corral.
Carácter
Extrovertido, juguetón, casi bufón, cálido; es fácil de educar como perro de alarma y es muy fiel.