Astronomía y música, un viaje por el universo desde Medellín

Filarmed, el Planetario y Parque Explora se unen para transportar al público en un viaje intergaláctico.
 
 
¿Se ha imaginado navegando por el universo al ritmo de una orquesta filarmónica? La noche de este martes tiene esa oportunidad imperdible con el gran concierto que realizará Filarmed en asocio con el Planetario de Medellín y el Parque Explora.

Este viaje intergaláctico contará con la visita al lado oculto de la luna, la corona del Sol y el amanecer de la Tierra y otros planetas del sistema, mientras la música, bajo la dirección del maestro Gonzalo Ospina, arropa en esta travesía única.

La combinación de astronomía y sonidos es el evento central del congreso mundial de astronomía que organiza la Comisión C2 de la Unión Astronómica Internacional, que reúne a los astrónomos del mundo para promover y salvaguardar la astronomía en todos sus aspectos, Comunicando la Astronomía con el Público, CAP2016.

El evento se realizará en el Parque de Los Deseos a las 7:00 de la noche y tiene ingreso gratuito para que asista la familia. 

Programación
1.En pantalla: amanecer en la Tierra.
Música: Así habló Zarathustra. Amanecer. Richard Strauss. 1866.
¿Cuál es nuestro lugar en el universo? Todos los planetas del sistema han cambiado desde que comenzaron a orbitar el Sol. La Tierra que podemos ver hoy no siempre fue la misma, en algún momento tuvo un solo supercontinente, en otro momento no tuvo casquetes polares y, en algún episodio de su historia, permaneció cubierta de hielo y nieve. Nuestro Sistema Solar, como un grano de arena en una inmensa playa, es uno entre miles de millones en el río de estrellas que forma la enorme espiral de galaxia. Y hay más galaxias en el universo, que personas en la Tierra.

2. En pantalla: el Sol eclipsado por la Tierra.
Música: Peer Gynt. La mañana. Edvard Grieg. 1876.
Cuando vemos la Tierra desde el espacio descubrimos que, en una danza eterna con el Sol, el día y la noche suceden al tiempo. Las luces urbanas en el lado oscuro de la esfera delinean los continentes como si fuesen cúmulos de estrellas lejanas. De los colores de nuestro planeta sobresalen el blanco de los polos, de las nubes y de los nevados; el ocre de los desiertos y de las montañas; el azul del cielo que se refleja en los océanos y lagos y el verde de la vida que celebra cada amanecer.

3. En pantalla: sobrevuelo a la cara oculta de la Luna.
Música: Peer Gynt. La muerte de Ase. Edvard Grieg. 1876.
En un gigantesco desierto helado, de roca volcánica, miles de cráteres de impacto por una lluvia incesante de meteoritos y cometas, revelan un caótico pasado. Este bombardeo de hielo y roca, también ocurriría en la Tierra luego de su formación hace unos 4 mil doscientos millones de años. Así, se cree, llegó el agua a nuestro planeta. Regalo inesperado que, desde sus inicios, fue protegido por un halo invisible: el campo magnético que surgió del corazón la Tierra.

4. En pantalla: la corona solar.
Música: Peer Gynt. En el salón del rey de la montaña. Edvard Grieg. 1876.
Partimos ahora desde el lugar más caliente en nuestro sistema estelar: la atmósfera solar. El Sol, gracias a su enorme campo gravitacional, es el regente principal de los movimientos de los planetas, las lunas y los cuerpos menores. Y en su espacio interplanetario cercano, habita un enjambre de peligrosos vecinos de hielo y roca. Muchos, casi imperceptibles, cruzan la órbita de la Tierra a velocidades inimaginables con probable riesgo de colisión. Esta es, tal vez, la danza más temida por los habitantes del Planeta.

5. En pantalla: Fobos, la más grande de las dos lunas de Marte.
Música: Los Planetas. Marte, el portador de la guerra. Gustav Holst. 1918.
Un polo de hielo seco, un volcán tres veces más alto que el Everest y el cañón más profundo y largo de todo el Sistema Solar, son algunos de los sorprendentes paisajes geológicos que veremos en el vecindario planetario. Marte, quien atrapó en su campo gravitacional dos asteroides, ahora sus dos lunas: Fobos y Deimos, alguna vez tuvo océanos, ríos y nubes de agua. Y, tal vez, el planeta rojo guarde la respuesta a una de las preguntas fundamentales de la humanidad: ¿cómo surgió la vida?

6. En pantalla: el tránsito de Venus.
Música: Los Planetas. Venus, el portador de la paz. Gustav Holst. 1918.
Viajemos en el tiempo, al año 2012, cuando lejos de cualquier “fin del mundo” sucedió un evento astronómico que sí fue predicho: el tránsito de Venus. Ocurre cada 243 años. Nuestro caliente vecino planetario pasó por delante del Sol permitiéndonos observar, por unos minutos, este revelador fenómeno que solo se podrá volver a apreciar a principios de la próxima centuria, aproximadamente en el año 2117.

7. En pantalla: el Sol y los cuatro planetas interiores: Mercurio, Venus, la Tierra y Marte.
Música: Los Planetas. Mercurio, el mensajero alado. Gustav Holst. 1918.
Nuestros antepasados descubrieron entre las estrellas fijas del cielo nocturno, el extraño movimiento de los “errantes”, que se movían en bucles entre las 13 constelaciones del zodíaco. Siglos más tarde descubrimos que los “errantes” eran planetas como el nuestro y que orbitaban el Sol y no de la Tierra como se creía en la antiguedad. Sin embargo Mercurio, el más pequeño de ellos continuaba moviéndose caprichosamente alrededor del Sol, más allá de las predicciones científicas de Newton y de los grandes físicos contemporáneos. Un misterio que solo Einstein pudo resolver. La Teoría de la Relatividad General, uno de los logros científicos más grandes de la humanidad, explicaría perfectamente el misterio en la órbita del más pequeño de los ocho planetas.

8. En pantalla: el más grande de los gigantes: Júpiter y sus cuatro lunas.
Música: Los Planetas. Júpiter, el portador de la alegría. Gustav Holst. 1918.
Sobre el fondo del cinturón de asteroides sobresale un eclipse, es la luna Ío quien oculta al Sol, proyectando su sombra sobre los surcos y remolinos titánicos que se forman en el cielo del más grande de los cuatro planetas gigantes: Zeus, o Júpiter como lo llamaron los Romanos. Este gigante danza gravitacionalmente con las cuatro lunas que Galileo descubrió hace sólo 400 años. Su observación a través de un telescopio cambió para siempre la concepción geocéntrica del universo y abrió las puertas a una nueva era de la astronomía.

9. En pantalla: un viaje al borde del universo conocido.
Música: La guerra de las galaxias. John Williams. 1983.
Al final, partiremos desde los anillos de Saturno y los gigantes gaseosos, viajando entre las estrellas y sus planetas, para sumergirnos en la profundidad del espacio intergaláctico, hasta el “borde” del universo conocido.