Así está quedando el Mamm

La expansión del Museo de Arte Moderno está ejecutada en un 43 por ciento

Cada partecita del Museo va encajando y dando forma a la estructura diseñada en planos. Las vigas que se levantaron para sostener cada piso ya no se ven. Los andamios se redujeron y las estructuras falsas para vaciar el concreto de los primeros cuatro pisos se retiraron. La rampa que eleva la gradería de la sala de cine y música quedó allí inmersa y nadie sabrá más de ella. En un cuadrado que deja un amplio espacio al vacío irá la puerta de 12 x 6 metros de esta sala, que hará de puerta y de pantalla. Se verá abrirse y cerrarse para conectar al Museo con el Parque Lineal Ciudad del Río. Después de una investigación juiciosa, al fin la encontraron en Estados Unidos, pues debía cumplir con unos requerimientos especiales de aislamiento de sonido, resistir la intemperie y ser de fácil manipulación. Llegará en febrero de 2015.

Así se observan , cuando han transcurrido 14 meses de los 20 meses previstos para ejecutar los trabajos, los avances de la expansión del Museo de Arte Moderno de Medellín (Mamm), el cual tendrá una área total de 6.992 metros cuadrados. Como afirma el arquitecto y director de la obra, Juan David Mejía, “la estructura en concreto está completamente terminada” (falta el quinto piso, que es metálico).

A la nueva estructura se piensa integrar un diseño de paisajismo generoso que sea amigable con los vecinos y con los visitantes

Detalles de la ampliación
La obra se encuentra en la fase de cerramientos. Estos se hacen con paneles prefabricados en concreto, de acuerdo con el diseño de cada piso, y, con cuidado, hombres en grúas los instalan uno por uno. El primer piso está casi cerrado con paneles lisos y con dimensiones diferentes. En este habrá dos locales comerciales y también quedará la Tienda del Mamm, ubicada en un cuarto que por ahora guarda materiales de construcción. Al frente de la futura tienda se camina por lo que será la taquilla del Museo, aún sin adecuar, y por allí mismo una puerta conducirá a la nave central de Talleres Robledo, en la sede actual.

En el segundo piso llaman la atención unos paneles perforados de 1,20 x 1,20 metros, sujetados a una estructura metálica. Se les llama calados, tienen 2 cm de espesor, entre 100 y 120 kg de peso y están reforzados con fibra de vidrio. Este diseño innovador, según el arquitecto Juan David Mejía, rodeará las oficinas.

En el tercer piso sobresale un cubo en mampostería de ladrillo que más adelante será cubierto con una pared de vidrio blanco y donde funcionarán tres salas múltiples. Más arriba, en el cuarto piso, se está creando una composición gráfica visible desde el exterior, debido a la textura de los paneles que rodean el bloque. En el interior estarán las exhibiciones permanentes y un patio de esculturas.

El quinto piso no ha empezado a levantarse. Según el arquitecto, la intención es construirlo en diciembre e iniciar su piel externa, que es una lámina metálica perforada, en enero de 2015. Allí se ubicarán un restaurante y dos terrazas, una pública y otra privada. De acuerdo con el cronograma, al finalizar enero de 2015 el edificio debe estar totalmente cerrado para comenzar la fase de funcionamiento: iluminación, ventanas, cerramiento de puertas, muebles e instalación de cámaras de seguridad.

Conductos vitales
Mientras un personal va saliendo, otro va llegando. Actualmente 110 personas se unen a construir el futuro del Mamm. Además de cerrar el edificio, se está haciendo la adecuación técnica interior, labor a la que se suman los técnicos de diferentes sistemas (aire acondicionado, eléctrico, hidráulico). El sótano ya los tiene, pues la instalación se hace de abajo hacia arriba. Tubos rojos (sistema contra incendios), tuberías amarillas de desagüe y cajones metálicos que conducen el aire acondicionado empiezan a recorrer la estructura. En el primer piso, estos tubos que ahora adornan la superficie serán camuflados con un techo metálico falso. La estructura contará con siete equipos de aire acondicionado con diferentes funciones según el espacio. Por ejemplo, las salas de exposición y la bodega de obra se adecuarán de una manera especial para controlar la humedad. Además, los tres ascensores que moverán a las personas y a las obras en el edificio, ya llegaron de Tailandia.

Una intención verde
El edificio contará con tecnología de vanguardia. Un software unificará los sistemas para controlarlo de una manera más fácil y prever problemas a futuro. Entre sus funciones está regular el consumo de energía.
A la nueva estructura se piensa integrar un diseño de paisajismo generoso que sea amigable con los vecinos y con los visitantes. Según Juan David Mejía, las torres vecinas más altas van a poder disfrutar de unas terrazas llenas de vegetación, y en la entrada al Museo (quedará en el lado opuesto al ingreso actual) habrá un muro verde y grandes materas con plantas altas. El paisajista Andrés Ospina está trabajando en los diseños, para los que esperan utilizar especies nativas.

Cumpliendo cronograma
Al finalizar noviembre, la ampliación está ejecutada en un 43 por ciento. “En estas obras se presentan actividades que uno no tenía contempladas, pero podemos decir que vamos cumpliendo cronograma y presupuesto”, asegura el arquitecto. Dice que se han generado estrategias para recuperar el tiempo de los imprevistos, como cambiar el orden de la construcción. El presupuesto de la obra permanece en 24 mil millones de pesos, de los cuales la Alcaldía de Medellín aportó el 50 por ciento. El otro 50 por ciento son recursos privados, de los cuales hacen falta 2500 millones de pesos. Si el cronograma se sigue cumpliendo, el Museo estará terminado en julio de 2015.