Andenes discontinuos

Alirio Alzate vive en la loma de San Julián, en el edificio Carboneros del Poblado (calle 26 # 39 – 75) y a menudo visita a su hija en el edificio Poblado Real. “Soy un señor de 74 años, bajo a pie hasta allá y ¡me he visto matado!”, dice. Esto es porque para llegar allí, según cuenta, se tiene que “tirar” a la calle. Dice que por donde camina no hay andén. “Que pongan una acera o hagan un caminito. Uno vive en El Poblado y no tiene por dónde caminar. Ayúdennos porque queremos vivir bien”, insiste Alzate.