Afectados interpondrán acciones legales

 
 
     
 

El 3 de julio de 2007, entró en vigencia el contrato de arrendamiento entre Contacto y Mercadeo Clínico S.A. y Metrosalud. Este comprendía el alquiler de los pisos 3 y 4 del edificio, para que esta empresa realizara su actividad médica que consistía en cirugía plástica y estética, y servicios farmacéuticos, de nutrición y dietética según los entes de control, aunque ellos alegan que se trataba de un centro de cirugía reconstructiva.
El alquiler del espacio costaba 10 millones 300 mil pesos mensuales. A partir de la nueva administración de Metrosalud, este ente del gobierno mostró su interés por recuperar el espacio de su edificio y terminar el contrato con esta empresa, el cual tiene duración de 5 años con posible prórroga a 10.
Las motivaciones que le dieron fin al acuerdo fueron los conceptos emitidos por la Contraloría General de Medellín y la Dirección Seccional de Salud de Antioquia. La Contraloría dijo “que el contrato de arrendamiento celebrado desborda el orden legal y lesiona el interés público que representa Metrosalud. Se omitieron trámites estatutarios en su celebración como el de dar informe previo a la Junta Directiva de la empresa para su conocimiento, veeduría y aprobación”. El informe arrojó presunto detrimento patrimonial.
La Seccional de Salud, luego de una visita a Contacto y Mercadeo Clínico, encontró servicios de estética, nutrición y dietética, esterilización, farmacéuticos y cirugía plástica, los cuales no estaban debidamente habilitados por esa autoridad. También encontró deficiencias en el recurso humano, equipamiento técnico, infraestructura física, historial clínico y procesos adelantados en el lugar, poniendo en riesgo y comprometiendo la salud pública y la seguridad de los usuarios.

Recuperación del espacio
Sabido esto, Metrosalud manifestó su deseo de apropiarse de nuevo de los dos pisos que le alquilaba a la empresa privada, por considerar que la actividad allí realizada beneficiaba intereses particulares, e iba en contravía con los principios y la razón de ser de Metrosalud, que había sido creada para atender las necesidades de salud de la población más pobre y vulnerable de la ciudad.
“Nuestra decisión de rescindir el contrato la tomamos de manera reflexiva, no a la ligera. Hicimos consultas con el ámbito jurídico y tuvimos suficientes razones y motivos para terminarlo. Somos respetuosos con el proceso jurídico, pero esperamos contar con el espacio entre 30 y 60 días, para convertirlo en un centro de ayudas diagnósticas y servicios ambulatorios que daremos a conocer más adelante”, dijo el Gerente General de Metrosalud, Alejandro Gómez López.
Bernardo Alejandro Guerra fue quien lideró los debates en el Concejo de Medellín, y afirmó que “si siete entidades públicas coinciden que ese no es el objeto de Metrosalud, cómo nos van a decir que necesitan cumplir el contrato. Lo que mal empieza mal termina, necesitamos que la Jal y la comunidad proteste para defender lo público, porque ellos están detrás del bien particular”.

Hasta las últimas consecuencias
Contacto y Mercadeo Clínico al conocer la resolución de Metrosalud, sostuvo que “no existe detrimento patrimonial porque cuando arrendamos los pisos del edificio se encontraban en abandono. Además, ya corregimos los problemas de adecuación que nos señaló la Dirección Seccional de Salud de Antioquia, y muestra de ello es que estamos operando y no estamos cerrados”, dijo Carlos Alberto García, abogado de la empresa.
Por su parte, Patricia Hoyos, Gerente de Contacto y Mercadeo Clínico en Medellín, piensa que “nuestra empresa le ha servido a más de 110 pacientes operados (de los estratos 2 y 3) con excelentes resultados. Si deciden cerrarnos es por influencias políticas; aquí hay inversiones grandes y hay compromisos y una sociedad por respetar. Esto es lamentable porque lo que buscamos es dar un derecho de igualdad con los estratos más bajos, era para recuperar la autoestima de estas personas, pero no lo han entendido”, expresó.
Finalmente, la organización esta dispuesta a defender su contrato de arrendamiento por el período de 5 años por el que fue firmado, “es ilegal terminar el contrato, que es plenamente válido de acuerdo al Código de Comercio que rige en Medellín. Rescindir el contrato es un arranque de valor equivocado de Metrosalud porque todos los pagos se han realizado normalmente y estamos cumpliendo con la ley. Nosotros no hicimos el contrato, lo hizo Metrosalud, ya realizamos un recurso de reposición para que revoquen la resolución y estamos preparados para demandar por 5 mil millones de pesos por lo que resta de contrato, basados en el cálculo de proyecciones de producción hechos por la misma Metrosalud”, afirmó el abogado García.