Ábrale la puerta a los recuperadores

 
Ábrale la puerta a los recuperadores
 
 
Los recuperadores no son habitantes de la calle, son personas que desempeñan un importante oficio
 
 
 
 
 
 
Fotografías de RECIMED.
 
 
 
 
Jesús Antonio Cárdenas vive en la parte alta de El Poblado y es recuperador de oficio.
Desde hace 3 años pertenece a Recimed, Precooperativa de Recicladores de Medellín, organización solidaria, que nació por iniciativa de la Secretaría del Medio Ambiente con apoyo del Área Metropolitana y que actualmente cuenta con 755 asociados.
A don Jesús, Recimed le cambió el trabajo. “Antes era todo muy informal, no nos ponían cuidado, éramos ignorados. Desde que nos dieron el uniforme comenzamos a tener el apoyo de la comunidad. Yo trabajo y vivo en El Poblado parte alta y gracias a la precooperativa tengo dos convenios: el Parque Empresarial El Tesoro y la Urbanización Linares, en donde trabajo solo. Vivo en casa propia y tengo un espacio para almacenar el material. Allí separo el vidrio, el plástico, el cartón, el papel y el tetrapak. Los viernes, el motocarro de Recimed me recoge el material y lo lleva a vender en el Centro de Acopio en donde me pagan ahí mismo. A mí me va bien, pero me iría mejor si la personas se dedicaran a separar y a entregar las cosas en buenas condiciones, que no lo dejen ensuciar, porque sucio ya no sirve”. Historias como las de don Jesús son comunes en la cuidad. Medellín tiene cerca de 4.000 recuperadores y cada uno de ellos desvía alrededor de 1 tonelada mensual de desechos del relleno sanitario, contribuyendo a alargar su vida útil, a minimizar el impacto ambiental y a regresar materia prima a las cadenas productivas. Los recuperadores afiliados a Recimed se encuentran, uniformados, carnetizados y cuentan con el respaldo de una institución que les brinda capacitación, acompañamiento y apoyo integral. Lo invitamos a que le abra la puerta a los recuperadores entregándoles adecuadamente el material que se puede reciclar.
Cada recuperador al año previene: La tala de 100 árboles; el consumo de 672.000 litros de agua; la extracción de 2.88 toneladas de arenas, arcillas y silicatos para la elaboración de vidrio; el consumo de 684 litros de petróleo en la fabricación de plástico.
 
 
 
 
 
 
Jesús Antonio Cárdenas.
 
 
 
 
Eclipse total de sol en el Pacífico
 
 
 
 
 
 
 
 
Durante el Año Internacional de la Astronomía que se celebra en este año, ocurrirán una serie de eventos muy interesantes en el cielo, pero, probablemente el más majestuoso sea el eclipse total de Sol que habrá el próximo 22 de julio. En el punto de máximo eclipse, en el Océano Pacífico, tendrá una duración de 6 minutos y 39 segundos. Dado que la franja de eclipse total cruzará la ciudad costera de Shangai, que tiene una población de 20 millones de habitantes, será eventualmente uno de los fenómenos astronómicos observados por más personas en el planeta. Desafortunadamente las estadísticas climatológicas indican que durante el mes de julio China tiene un 60% de probabilidades de nubosidad, lo que asociado al alto nivel de contaminación presente allí, ha hecho desistir del viaje a muchos perseguidores de eclipses.
Para encontrar un eclipse total de Sol más largo recientemente, hay que referirse al que se dio el 11 de julio de 1991, cuyo período de totalidad duró 6 minutos y 53 segundos.
¡Cielos claros y estrellados!
 
 
 
 
Gloria Villegas de Molina, un ser excepcional con compromiso humano y ambiental
 
 
 
 
Una frase resume una pequeña parte de lo que representó Gloria Villegas de Molina: “El medio ambiente es de todos, tanto humanos como seres vivos. Tenemos que concientizarnos de que nuestro deber es cuidarlo y protegerlo, pues todos tenemos derecho a vivirlo en armonía”.
Gloria Villegas de Molina trabajó de la mano con la Agenda del Mar en el proyecto de las Cartillas del Planeta Azul y gracias a su labor en la Corporación Santo Domingo Savio, cerca de 16.000 niños aprendieron a cuidar nuestro planeta.
Un ser excepcional nos dejó, pero nos queda su ejemplo que siempre guardaremos en nuestros corazones. Para ella, en el más allá, para su familia y amigos: Buen viento y buena mar.